....la verdad es que lo quiero...y además un montón....casi roza el "demasiado". A veces lo odio y creo que no se le puede querer, (qué brutito es) y otras..seguramente bajaría la luna para él, aunque no estoy segura de que los cactus puedan subir escaleras... o si?
Siempre me ha gustado, al finalizar cada año, hacer un pequeño balance de los últimos 365 días de mi vida (o 366, en el caso de que ese año hubiese sido bisiesto); pensar en las cosas qué he hecho y en las que dejé para mañana, en las cosas qué me han pasado y las que no, en la gente que entra y sale de mi vida, con o sin motivos, en los grandes...
Desde el norte, pero bien bien al norte escribo. No es que tenga especial gana, pero como estoy tan sumamente desesperada, cualquier cosa parece buena antes que seguir mirando el estampado de la alfombra pakistaní que tengo delante. Apenas a las 14.30 el sol desaparece para dar paso a la más suma oscuridad, se me había olvidado lo triste...
LA PRIMERA VEZ QUE ... VI EL MAR
38 comentarios