En territorio enemigo (Second in Command)

(Second in Command. USA/Rumanía, 2006 ) Director: Simon Fellows. Productores: Jonathan Debin, Brad Krevoy, Donald Kushner, Pierre Spengler. Productores Asociados: David Alvarado, Alwyn Kushner, Richard Turner, Eugene Van Varengerg. Productores Ejecutivos: David Bixler, Kathy Brayton. Guión: Jonathan Bowers, David Corley, Jayson Rothwell. Música: Mark Sayfritz. Fotografía: Douglas Milsome. Reparto: Jean-Claude Van Damme, Julie Cox, William Tapley, Alan Mckenna, Razaaq Adoti, Warren Derosa, Serban Celea, Colin Stinton, Emmanuel Parvu, Razvan Oprea.. Duración: 86 minutos.

¿Conocéis esa sensación tan desagradable de intentar que algo te guste pero no conseguirlo? Pues eso es lo que me pasa con la última película de Jean-Claude Van Damme. Y eso, viniendo de mí, es motivo para empezar a preocuparse... Pero no adelantemos acontecimientos y veamos qué nos propone esta cinta.
Todo lo que el público necesita saber nos es mostrado en los primeros tres minutos: unos periodistas dialogan entre ellos sobre la situación política de Moldavia, donde ha sido erigido un nuevo presidente y que está a punto de sufrir un golpe de estado por un grupo de insurrectos comunistas radicales. Hasta allí es enviado un veterano oficial de la Marina, Sam Keenan (Van Damme) para estar cerca del presidente cuando algo grave ocurra (y todos sabemos lo que va a suceder, claro).
Hasta aquí bien. Pero los problemas empiezan cuando descubrimos que lo primero que hace Keenan a su llegada es romper el protocolo y dirigirse a un hotel donde ha quedado con un viejo ligue: una periodista que luego será tomada como rehén por los malos de la película, por eso de meter algún detalle que involucre personalmente al héroe en la acción. Después de desfogarse con su partenaire (y, recordemos, saltándose las reglas de un trabajo en teoría importante y por el que le paga el gobierno), llegan al hotel unos revolucionarios con ganas de bronca (¡oh, sorpresa) y Keenan no tiene más remedio que ponerse los pantalones y acabar con ellos. Ya la idea inicial de meter una escena de acción a los 4 minutos de metraje y unir a Keenan con la periodista a toda costa me parece forzada, pero la forma en la que está filmado el enfrentamiento es pobre, carente de emoción y un ejemplo perfecto de cómo desaprovechar el talento de tu estrella principal: dos puños, un cabezazo y ya estamos servidos. Uno diría que Van Damme no está en forma si no fuera por algunos vídeos recientes en los que le he visto practicar artes marciales con una agilidad más que notable para su edad.

Luego la acción nos lleva a la embajada de los EEUU (que es a donde tendría que haber ido Keenan nada más pisar Moldavia...) y nos sitúa en una fecha concreta, el 3 de Julio (¡el día de mi cumpleaños!... ejem), por eso de poder acabar la historia metidos en 4 de Julio y celebrar el día de la Independencia aún estando a kilómetros de distancia (se nota que es la primera cinta de Van Damme en mucho tiempo que ha contado con dinero norteamericano en la producción). Y ya casi no nos moveremos de aquí en todo el largometraje. A continuación intentan acabar con el nuevo presidente de Moldavia, Van Damme se lo lleva a la embajada (en una de las pocas escenas de acción medio decentes de la película, aunque tenga un fallo de raccord bastante evidente...) y los radicales practicarán el asedio al edificio como método de hacerse con el poder del presidente y hacerle pagar por sus supuestos asesinatos políticos. Y aquí tenemos otro de los fastidiosos fallos de la cinta: nunca nos creemos la sensación de amenaza que sienten los protagonistas. Los rebeldes no hacen demasiado por entrar (más bien piden que suelten al presidente para ajustar cuentas con él) y en teoría no deberían suponer una fuerte resistencia para unos tipos armados y preparados como son los que lidera Keenan. Más bien parecen un grupo de manifestantes que un peligro serio, por muy armados que vayan. Además, el líder de los villanos es alguien sin personalidad, sin carisma, y uno de los elementos esenciales para que triunfe una película de acción es que el villano sea poderoso y tenga el mismo o incluso más encanto que el héroe. O al menos así lo veo.

Y ya está, no hay más que ofrecer. Lo que queda son unas cuantas escenas de acción convencionales y monótonas, cansancio visual debido a la repetición de escenarios y a la monotonía de la fotografía, muchas escenas dialogadas con expresiones como "rehenes", "situación crítica", "golpe de estado" o cosas de estas. Pero nada, o casi nada, de lo que uno espera ver cuando se sienta delante de una cinta de Van Damme. En territorio enemigo hubiera sido una buena oportunidad para hacer algo diferente en su carrera. De hecho, lo es, pero para peor. Representa un gran paso hacia atrás respecto a lo conseguido en la anterior Justa Venganza, tanto a nivel de escenas de acción como de interpretación. El belga se muestra apático, sin ningún rasgo de motivación hacia su papel, perdido dentro de una historia que no parece interesarle y que acepta como un mero trámite. Es una pena que después de demostrar una progresión dramática más que aceptable en su anterior película y otras precedentes, aquí tenga que lidiar con un papel tan frío y esquemático (a veces se pierde entre los extras durante las escenas de acción, como si fuera "otro más" y no el protagonista), que para colmo no le permite demostrar sus cualidades físicas. Sólo hay un par de peleas, si es que se pueden llamar así, y ninguno de los dos oponentes está a su altura. La pelea final es lo único mínimamente vistoso del conjunto, pero es demasiado corta, nada intensa, y basta decir con que lo más espectacular que hace Van Damme es lanzar un cuchillo al aire para volver a cogerlo con la mano del revés... Me pregunto si nos enteraríamos de que hay peleas en esta película si el director no optara por mostrarlas a cámara lenta... Con lo breves que son, probablemente no.

Hablemos del director. Simon Fellows (que dirigió a Wesley Snipes en 7 segundos) es un artesano sin personalidad alguna, que lo mismo te hace una comedia que un drama de terror. Pero todas su obras tienen algo en común: van directamente a DVD. Y, viendo En territorio enemigo, no es de extrañar. Uno de los rasgos más destacables (por irritantes) de su labor tras la cámara es el "efecto Valerio Lazarov", es decir, zoom-in/zoom-out, "cámara pa'lante/cámara pa'trás", todo el rato y sin justificación alguna (Lazarov es rumano, la peli está rodada en Rumanía... mmm... curiosa coincidencia). Un recurso muy utilizado en televisión para dar dinamismo a cualquier tipo de secuencia e intentar disimular las carencias de producción a través de marear la vista del espectador. Y esto lo hace principalmente en las escenas de diálogos... En cuanto a las escenas de acción, todas tienen un aire supuestamente documental que yo achaco a su ineptitud más que a una determinación previa de parecer realista. Las escenas de acción consisten en un montón de imágenes cortadas y pegadas casi arbitrariamente, en las que vemos un montón de planos de armas disparando y balas impactando en la pared. "¿Y Van Damme, dónde está?", se preguntará más de uno cuando vea la película, no sin razon. Van Damme, pues lo que dije antes, se pierde entre tanto fuego de artificio, cuando lo que queremos hacer es verle enfrentarse uno a uno a todos esos malvados y darles su merecido. No hay ni una sóla escena de acción en toda la película que quede grabada en la mente del espectador, o al menos, es algo por lo que apostaría (y no me gusta el juego precisamente). Me da miedo pensar que Fellows es también el director de una de las próximas cintas de Van Damme, Til Death.

Lo más curioso de todo es que la película está recibiendo críticas aceptables en internet por gente a la que no le gusta Van Damme. En cambio yo soy incapaz de darle el aprobado y he visto todas sus películas. Lo dejaremos en un aprobado no demasiado bajo, en previsión de que un segundo visionado más relajado me haga cambiar de opinión sobre En territorio enemigo o, al menos, me haga tener una idea de la película menos "destructiva". Al fin y al cabo, la primera vez que vi Cyborg me pareció pura basura y hoy en día es de mis "basuras" favoritas. Pero no creo que con la película que nos ocupa me ocurra lo mismo...

Lo mejor: Que no es tan cutre como esperaba.
Lo peor: Que es más aburrida de lo que esperaba.
Valoración: 4/10















kalimero dijo
Que pena!!! Con la de buenos ratos que nos ha hecho pasar Juan-Claudio y lo bajo que esta cayendo ultimamente :(
En fin, esperemos que vuelva a recuperar su chispa de antaño.
Saludos.
14 Junio 2006 | 09:22 PM