The Monks y otros trogloditas
El otro día (gracias a Poodlebites) logré ver por fin a los Monks en acción, en un programa del Beat Club alemán en el 66. No me defraudó en absoluto, al contrario, me parecieron aún más grandes de lo que pensaba. Además, a finales de Noviembre, podremos verlos en el Wild Weekend de Benidorm.
The Monks fue uno de los grupos más chalados y salvajes de los 60. Junto a unas cuantas bandas más, constituyeron el eslabón perdido entre Bo Diddley, Screamin' Jay Hawkins o Little Richard, y los Cramps, Pussy Galore y otros cavernarios. Mantuvieron ese espíritu de locura y diversión que tenía el rock and roll en sus principios.
The Monks estaban formados por 5 soldados americanos destinados en una base militar Alemana. Debían estar algo aburridos, y decidieron montar una banda, pero con un concepto de lo más singular. Se colocaron unas sotanas, se raparon el pelo dejándose un peinado franciscano, y grabaron uno de los discos más salvajes de la historia.
En el vídeo se les puede ver tocando el single que editaron de ese LP, Oh, how to do now, y el panorama es de locura: el bateria golpeando la caja con una pandereta, el bajista enchufado a un pedal de fuzz a tope, un órgano pasado por un chisme que lo satura, un tio tocando un banjo eléctrico marcando el ritmo, y el guitarrista, usando el instrumento solo como percusión golpeando las cuerdas. Tremendo. Y todo esto en el 66!
Pero no estaban solos, aquí van cinco canciones más de trogloditas sesenteros:
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Surfin' Bird. The Trashmen. Una de las canciones clave en incorporar ese desmadre e inconsciencia al rock.
Verlo como un instrumento para la diversión, pero para la diversión más loca e irracional. Compuesta a partir de dos temas de los Rivingtons (The Bird is the Word y Pa Pa Ooh Mow Mow), y metiéndole una voz extraña y chalada, a juego con la letra, debía producir un efecto en los adolescentes de la época (regada con un buen ponche) nunca antes visto.
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Psycho. The Sonics.
Los jefes en cuanto a desmadre se refiere. Fundiendo las canciones que sonaban en los bailes universitarios (frat-rock)con el salvajismo de Little Richard, convirtieron los bailes de fin de curso en todo un Animal House. Uno de los grupos más influyentes de la historia sin duda alguna. Sus discos son fuerza, son energía y son diversión, y esta canción su tema insignia y ya todo un estándar. Baby, you’re driving my crazy, I said I’m losing my mind, you treat me so unkind...Psycho!!.
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Demolición. Los Saicos. Unos auténticos adelantados a su tiempo, y a su lugar de origen, Perú. Pese a que la escena peruana de los 60, está repleta de excelentes bandas, Los Saicos, desafiaron todas las reglas sacando los singles más salvajes, ruidosos y gritones de la década, no solo en Perú, si no en todo el mundo.
El entierro de los gatos o este Demolición, anuncian la llegada del punk. Aunque al comienzo parece una plácida canción surf, de repente, un maniaco Ratatatatatatatatatatatatatatatatata te pone los pelos de punta, y una letra de lo más incorrecta prende la mecha del jolgorio: Echemos abajo la estación del tren!!, Demoler, demoler, demoler, demoler . Simple y subversiva. Surfin' Bird a la enésima potencia. Todo esto en Perú, en el año 65. ¿Os lo imaginais?
- The Crusher. The Novas. Uno de los temas más freaks de la historia. Dedicado a un luchador de Wrestling real, "The Crusher", la letra va narrando una serie de golpes típicos de la lucha libre: el hammer lock, el eye gouge y el Crusher, que consiste en you take your fist and put it on your waist, And if you don't, you're gonna be a disgrace Because you squeeze your partner's head til she is blue in the face. Toda ella cantada con la voz esa que ponen los luchadores de Wrestling que parece que se les va a salir la garganta. Atención a la versión en castellano que hicieron los peruanos Shain's. Do the crusher!!! RAAAAAAAID!
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Jack The Ripper. Screaming Lord Sutch.
Un auténtico showman en todos los sentidos, Sutch trasladó a Inglaterra toda la parafernalia que rodeaba a Screamin' Jay Hawkins y le dió aún más locura y espectáculo. Ritmos cavernarios, letras de terror, y mucho maquillaje sobre el escenario, le hicieron un personaje mítico. Además le sumamos producción del legendario Joe Meek y tenemos un sonido tan terrorífico como sus letras.
Pues eso, unas cuantas canciones para hacer el mongolo este fin de semana. It`s beat time, it`s hop time, it`s monk time!
bob dijo
¡nos vemos en el Wild Weekend, Pepe!
29 Octubre 2004 | 06:38 PM