Gracias al amigo Vlado quien fue el que me inicio en esta vaina del atado de moscas, me vendió la morsa y me dijo que arrancara a hacer mis propios amarres. Pues les cuento que fue toda una aventura comenzar a buscar los materiales porque aquí en Bogotá no abundan, y donde los hay, los venden a precio de esmeralda... Pero bueno, se consiguieron ...
Mi hijo estaba que se pescaba, así que arrancamos para este lugar el cual es preciso para la pesca de los niños y de fácil llegada, el man ya esta a prendiendo a mosquear y sacar el mismo sus capturas, mi esposa no es que sea muy fanática pero se saco dos buenas truchas, ahí les dejo unas cuantas fotos.
Semejante paseo el que nos pegamos hasta cierto pueblito que no les cuento y pegarnos la que pesca... coger trucha salvaje es una ciencia, quedarse por varios minutos analizando los insectos, que hora es, la época, que señuelo podría funcionar y con toda esa ciencia, no hubo nada que hacer, no cogimos si no más, experiencia, quedo pendiente la a...
Estas son otras fotos de un buen lugar, buen paisaje, buenas truchas, buen clima, buena pesca y buenos amigos Ahí se ven....