Tras unos días de paz y calma salpicados con algunos instantes de socialización, por fin vuelvo a mi estado normal de desconexión del mundo "real". La verdad es que me ha dado bastante pena que lo bueno se acabe tan pronto, pero hay que volver al ritmo normal de vida: publicar con cierta frecuencia, estudiar de una vez para los malditos exámenes de septiembre, leeros asiduamente... !La de cosas que tengo que hacer! Lo que no puedo negar es que os he echado mucho de menos a todos y que, por supuesto, iré leyéndoos uno a uno para ver qué habéis hecho en mi ausencia. Además, ahora que ya no puedo escaquearme más de estudiar, aprovecharé para postear temas filosóficos con más asiduidad y así resumo un poco lo que voy estudiando (a la vez que os recaliento innecesariamente las neuronas). En fin, una "nueva Pilar" ha vuelto, si cabe, con más fuerza. Gracias por esperar y por estar siempre ahí.