Antes de nada, resaltar que en este post no se hablará de la filosofía de Wittgenstein, sino de su vida. La diferencia entre ésta y otras formas de hablar de este tema es que aquí se hará desde un punto de vista no muy "políticamente correcto", buscando casi más sus defectos que sus virtudes. Este tema me llevará varios posts y por eso quiero dejar esto claro primero.
Por otro lado, decir que gran parte de culpa del tema de mi post lo tiene el congreso sobre Wittgenstein que se celebrará en Toledo entre los días 5 y 7 de Septiembre y al que espero poder asistir.
Y, dicho esto. Al lío.
Wittgenstein (1889-1951) es uno de los pensadores más importantes de todo el siglo XX. Procedente de una rica familia judía de confesión católica, Wittgenstein tuvo una juventud atormentada. Dos de sus hermanos (Hans, el mayor, y Rudolf, el tercero) se suicidaron. Él también tuvo siempre presente el suicidio, sobre todo porque su homosexualidad le atormentaba. Tras estudiar ingeniería por decisión de su padre, descubre Los principios de la matemática de Bertran Russell y, en 1911, se decide a estudiar filosofía en Cambridge con él. Esto hizo que se avivaran los conflictos existentes entre él y su padre y que la neurosis de Wittgenstein fuera en aumento. Russell, en una carta de 1912 a quien era su amante en ese momento, escribiría: “Wittgenstein se halla al borde de una crisis nerviosa,
no muy lejos del suicidio”.
En 1914, se sintió atraído por un joven universitario inglés llamado David Pinsent. Se lo llevó con él a Islandia con todo el lujo posible. Éste murió en un accidente de avión en 1918 y probablemente no sabía de los sentimientos de Wittgenstein, quien, al enterarse de su muerte, reavivó sus tendencias suicidas. A él le dedicó el Tractatus Logico-Philosophicus (TLP).
Tras el estallido de la guerra, en 1914, decidió alistarse al ejército. Ya en 1920 le diría a un maestro con el que trabajaba que lo había hecho para morir en combate y no tener que suicidarse. En el frente, leía una y otra vez la Breve exposición del evangelio, de Tolstoi. Con él aceptaba que el sexo es incompatible con la vida espiritual. También estudiaba a Schopenhauer. Fue en este período de guerra en el que escribió el TLP.
Una vez acabada ésta, cuando llegó a su casa en 1919, renunció a todas sus riquezas materiales. Acarreaba una profunda depresión. En una carta de 1920 que envió a su amigo Paul Engelmann escribe “últimamente llevo una vida del todo miserable...sólo por mi vileza y podredumbre. Siempre he pensado en quitarme la vida y ahora, también me persigue la idea. Me he hundido hasta el fondo”.
Si antes Wittgenstein había gustado de alojarse en hoteles de lujo y parece ser que también gustaba de frecuentar a chaperos, ahora se le conocía por su ascetismo y por su vida austera. Incluso decidió convertirse en maestro de primaria y, en 1920, se mudó a Trattenbach, un pueblo pobre de las montañas para ejercer como tal. Allí, Wittgenstein era muy amistoso y bueno con quienes eran buenos en matemáticas (donde enseñaba incluso álgebra, que no estaba en los planes de estudios de primaria).
Pero no era tan bueno con quienes no lo eran, pues con ellos llegaba a ser bastante violento. A una niña le tiró del pelo arrancándole mechones enteros por no llegar a entender algo. A otra niña la golpeó con tal violencia que sangraba por detrás de las orejas. También llegó a dejar a un niño de 11 años inconsciente. Le investigaron por ello y mintió sobre el grado de violencia empleada. Pese a todo, no le acusaron, aunque huyó del pueblo con sus remordimientos por no haber dominado su ira y por haber mentido.
Después de esto regresó a Viena y trabajó como jardinero en el
monasterio de Hüteldorf. En este tiempo pensó en tomar el
hábito monástico, pero el abad no le aceptó porque pensaba que sus motivos no eran los puramente religiosos.
La vuelta a Cambridge para otro día. Y también vuelvo a pedir perdón por un post tan largo, pero es que estoy volviendo a integrarme en la vida bloggera y aún voy renqueando.
Fuente: Rodgers, N. y Thompson, M., "Ludwig Wittgenstein: ira y ascetismo", en Locura Filosofal, pp. 157-187, Melusina, 2005.






chanchiss
15 Jul 2007 | 08:28 PM
ME ENCANTA BERTRAN RUSSELL, QUIERO SER COMO ÉL, SALVO QUE ODIO LAS MATEMÁTICAS...
ME GUSTA LA FORMA SENCILLA QUE TIENES DE EXPLICARTE. TE SEGUIRÉ LEYENDO ;p
YO TAMPOCO SOY DE PLAYA, DONDE ESTÉ UN BUEN PUEBLO DE LA ESPAÑA PROFUNDA, QUE SE QUITEN ESOS DELICIOSOS ATASCO PARA IR A BAÑARTE EN UN MAR CON AGUA RECALENTADA DE TANTO GIRI Y PLAYERO QUE HAY POR AHÍ. JIJIJI
¡SALUDOS!!
piluky
15 Jul 2007 | 09:41 PM
Te sorprenderías si conocieras las cosas más "oscuras" de Russell. En este mismo libro hay un capítulo dedicado a él. ¡Si hasta dejó a un hijo suyo traumatizado y abandonado! Esto para que sigas admirando al genio (como yo hago), pero con cuidadín con el hombre, jijiji.
He estado curioseando en tu blog y, aunque no me haya "limpiado el culo", no dejaré de leerte. Me gusta lo que escribes. Un saludo y gracias por comentar.
Yersson Palma
20 Jul 2007 | 10:43 PM
Excelente post. Siempre me ha gustado urgar en las vidas de los filósofos, me recuerda a aquel farandulero llamado Diógenes Laercio, es interesantísimo, cosa tan natural el chisme; sobre todo con estos filósofos que son considerados las vacas sagradas del siglo xx, siempre es bueno saber que eran humanos, demasiado humanos. Por cierto, hablando de Nietzsche, es bueno saber estas cosas sobre estas celebridades ya que, muy injustamente, seguidores de esas escuelas tan racionales suelen atacar con falacias ad hominen a los maltratados nietzscheanos cuando sus héroes también tienen rabo de paja.
Yersson Palma
20 Jul 2007 | 10:47 PM
Ah por cierto, hablando de héroes, el mio es santo Tomás de Aquino. Obviamente yo no podré ser nunca como él; pero me conformo. Cuando sea grande quisiera ser como Gilson o como Maritain.
Saludos.
piluky
21 Jul 2007 | 08:01 PM
¡Ja,ja,ja! Uno de los propósitos del libro que cito como fuente es "poner a los genios en su sitio". Como me dé por hurgar de verdad se van a enterar. Jijiji
contraejemplo
22 Jul 2007 | 06:56 PM
¡Vaya con Wittgenstein! Supongo que, a veces, de las vidas más miserables salen las ideas más geniales. Veremos qué sucede en los siguientes posts...
¡Saludos!
piluky
1 Ago 2007 | 01:41 PM
¡Jajaja! Te dejo con la intriga por el momento.