Después de una semana, aún no he conseguido resolver nada de todo lo que tenía que hacer. Eso sí, la culpa no ha sido mía, sino de una "instancia superior" que ni lee los correos electrónicos que le mandan desde la secretaría de mi facultad ni atiende al teléfono. Volveré a ir el lunes (sí, volveré, porque ya ido en persona sin tener que ir) a ver si está en su despacho de una vez, porque parece ser que estas instalaciones no le resultan nada cómodas.

El problema es que dependo de esta instancia para poder matricularme de todo, y estoy empezando a mosquearme de verdad. Llevo ya tres semanas esperando su respuesta y na de na. Como le ataque con mi pulgar radiactivo se entera.

Putos burócratas. Tienes que pagar por cualquier papelajo que te hagan, o por cualquier sello que te pongan, y, encima, te lo hacen cuando a ellos les sale de sus santos cojones las narices.

Estoy más cabreá que un mono.