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pispita

21 Agosto 2006

Entrar en familia ajena

Ay, la familia... Cuánto marca; cuánto importa; cuánto influye; cuánto nos hace crecer y nos fortalece, y sin embargo, cuánto puede llegar a acarrearnos de limitaciones, de cortapisas, de dependencia y empequeñecimiento; cuánto nos une y, sin embargo, cuánto puede derivar en distanciamiento y rechazo; cuanto la amamos y, no obstante, cuánto podemos llegar a...

Ni me sale. Se me ve el plumero. Yo soy de és@s que adoran a su familia (nadie es perfecto... :-) ). L@s adoro a tod@s y cada un@ de ell@s, con todos sus respectivos defectos, con las lógicas diferencias de criterios, hasta con la evidente falta de afinidad en muchos casos, con las discusiones, con sus más y con sus menos... Considerándola, eso así, en el concepto y la versión más reducida y ajustada del término. Nada de tíos terceros, ni casi segundos, ni casi primeros, si me apuras... Nada de primos lejanos... Nada del nieto de la tía segunda de la abuela del padre...

Sencillamente, pues eso... Familia = "l@s de casa". Aquéllos que habitan y/o han habitado en la casa familiar, en "el hogar", entre las cuatro paredes que me vieron nacer, crecer, permanecer y cambiar...

A pesar de los años que hace que dejé "mi" casa, pues ya a la vista está..., no puedo evitar el seguir refiriéndome a ella como tal: "mi" casa esto, "mi" casa lo otro... Mientras que -curiosidades de la vida...- las sucesivas viviendas que he ido ocupando, alquilando, e incluso la que finalmente me decidí a comprar, hace ya casi un par de añitos, no han pasado del insulso apelativo de "el piso".

¿Y por qué será que siempre acabo yéndome por los cerros de...?

El caso es que mi intención, en este post, era llamar la atención sobre el lado oscuro, sobre el "contra", sobre los daños colaterales... que con cierta frecuencia, se pueden derivar de tanta y tan estrecha unión familiar, de tanta "piña", y en definitiva, de una a veces mal entendida consanguinidad.

Paradojas de la vida... Cómo del sumum de la unión puede nacer la más injusta de las desuniones, de las barreras, de las distancias...

Qué difícil es, a veces, entrar en ciertas familias, convertirse en la nueva incorporación, en el nuevo "fichaje", en el "piojo apegadizo", como suele definirlo en clave de broma mi madre...

Cuánta desconfianza, cuánto recelo, cuánto rechazo -a veces inicial y superable, otras no tanto...- cuántos detalles, gestos, comentarios un tanto despectivos, a veces hasta ofensivos, o casi... Cuánta incomprensión, cuanta crítica -más o menos velada...- cuántos carros y carretas... Cuánto hay que tragar...

En esa casa de la que os hablaba, para mí entrañable, mi propio abuelo materno primero, y mi propio padre después, debieron asumir ese difícil papel de "piojos apegadizos", y para más inri, entrando de lleno, no sólo en la vida, sino también en el espacio físico, en el terreno, en esa casa, vamos..., del "enemigo" (o del "equipo contrario", como también lo referencia con sorna una ingeniosa conocida).

Una casa que les ha acogido y que ambos, en distintas épocas, acabaron convirtiendo en su particular hogar, donde dejaron su impronta, donde formaron sus propias familias y desarrollaron así, probablemente, los años más intensos de sus respectivas vidas. Pero también donde, sin duda, debieron "tragar", debieron escuchar, debieron achantar... Siempre quedan anécdotas y comentarios para el recuerdo. Y puede que para el cierto rencor y resentimiento.

Y este mismo fin de semana, estando en esa misma casa, me contaron otra anécdota familiar -aunque no perteneciente a esa "familia" que yo concibo de los más íntimos y próximos- que me hizo reflexionar sobre todo esto.

Seré breve. Esto ya se me ha alargado mucho, más de la cuenta...

Contexto: reparto de herencia.
Lugar: despacho de notario.
Protagonistas: dos hombres.
Parentesco: cuñados.

La frase..., sencillamente, demoledora:

"Tú, que entraste a matar el hambre en la casa en la que me crié...".

Sin palabras.

servido por pispita 6 comentarios compártelo favorito

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

rosa

rosa dijo

Yo no tendré problemas de herencia ni habrá ningún cuñado que pueda decir eso porque soy hija única.

Pensarás que eso es un privilegio pero querida no lo ha sido.

En mis blogs he podido decir alguna cosa de como era mi casa cuando era joven, debo decir que es ahora después de tanto tiempo y con 50 años que puedo decir que tengo una familia, mi marido y mi hija, y una casa que esperamos comprar lo antes posible.

El resto de familia para mí aunque los conozco, como personas son totalmente ireconocibles. Porque en realidad no los conozco y eso pesa porque yo siempre me hubiera gustado tener una familia numerosa, será por lo de hija única.

Besos

Rosa

21 Agosto 2006 | 06:09 PM

tulús

tulús dijo

hola soy Tulús besos gatunos

24 Agosto 2006 | 01:25 PM

Eklypse

Eklypse dijo

en mi familia siempre se ha recibido bien a todo el mundo, porque somos de la idea del "cuantos más seamos, más nos reiremos!", así que mi padre, tíos y tías "adoptados" (entre los que cuento con un americano cachondo que habla catalán sobre todas las cosas), mi cuñado... han sobrevivido a ese temido Primer Encuentro con la família política - que queda feo de narices el título en cuestión -.
Cada familia es un mundo, pero todos somos personas y merecemos una oportunidad. En cuanto a las herencias... cada uno es libre de dejar lo que tiene a quien le salga de las narices y no somos nadie para discutir una última voluntad.

28 Agosto 2006 | 01:14 PM

m

m dijo

Halaa!! que fuerte!! lo que puede hacer la mierda del dinero... Para mí la familia es lo mejor (la mía claro) la otra es "otra" cosa, hay que aguantarla aún cuando una no tiene ganas y lo peor no hay sangre de por medio ( y eso aunque parezca que no, tira mucho). Un besazo.

1 Septiembre 2006 | 10:59 PM

quino

quino dijo

¡¡ah si yo te contara!! en eso estoy. resido en un pueblo de andalucía, mis hermanas a cien kilometros del mismo. vivo en un psio vpo de 85 mts, tenemos una casa comun (en la que he residido cuatro años) y es la disputa. yo la voy a utilizar los 365 dias, ellas (con suerte 30 al año), tienen primera y segunda residencia (una de ellas me debe 4 kilos por haberla ayudado a comprarla "por que era un chollo " [con mi dinero]), yo solo el pisito. la casa la he mantenido (con mi trabajo personal) yo, era de mi madre, mi deseo es tenerla, disfrutarla, mimarla, el de ellas ..., se que se caerá al no usarla a diario, al visitarla una vez al trimestres (quizas exagero),..., familia?? quien hubisese sido hijo unico?.-

22 Mayo 2007 | 07:30 PM

123456789

123456789 dijo

la familia es un porqueria especialmente la mia

13 Julio 2007 | 02:23 AM

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Sobre mí

Hola a tod@s, y especialmente a ti. Lo que me ha ocurrido en estos últimos añitos me ha llevado a pensar que quizás no haya sido muy sensata ni muy sincera conmigo misma, hasta ahora, sobre lo que me apetecía hacer de verdad en la vida; lo que le pedía a ella, a los demás, y sobre todo, a mí misma; lo que estaba dispuesta a dar... Vengo de pasar por una pequeña gran crisis personal, que me ha hecho aparcar, al menos temporalmente, mi profesión y mi trayectoria en ella -lo que en algún momento llegó a ser el todo en mi vida y mis aspiraciones- para dedicarme a algo nuevo y diferente; para pensar al fin en lo que realmente quiero, y no tanto en lo que debo; para vivir, sencillamente, que no es poco; y empezar a preocuparme un poco por mí y por lo que de verdad pueda resultar más importante y prioritario en esta vida, más o menos corta, y a la que tanto cuesta a veces encontrarle alguna forma de sentido. Desde este espacio, sólo aspiro a vaciarme un poco, y a la vez, si eso te sirve, a llenarte también un poco a ti. Gracias por venir. Como peaje, sólo te pido que me dediques una sonrisa auténtica, como ésas que repartías sin esfuerzo alguno cuando aún eras niñ@. Eso está mejor... Gracias!

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