Cuando como hoy llueve, agua y gris me invitan a recogerme, taparme con una manta y desnudarme bajo ella para tu calor sentir. Cuando llueve como hoy, agua gris arropado por tu cuerpo yo quiero mojarme en ti. Cuando como hoy llueve, agua y gris quiero que estés a mi lado, tapado, desnudo, s...
El miedo, ese que siempre nos persigue nos ata y nos cierra la garganta. Nos estrangula, nos ahoga, nos atraganta y nos paraliza. Ese miedo a no saber afrontar la realidad, a lo nuevo. El miedo a que se sepa de nuestra inexperiencia o nuestra falta de aptitud. De ese miedo nacen la mentira y el odio.
David Escudero Vigara presenta el jueves día 20 de enero en Los Diablos Azules (calle Apodaca 6 de Madrid), a partir de las 20:30 horas su poemario "En qué piensan las hormigas". En la invitación, el poeta dice: "Prometo que será una presentación corta, donde algunos, pocos amigos, leerán unos poemas, contaremos con la presencia de F...
Las escuelas de S. Antón no eran un colegio sino una sucesión de aulas, cada una en un pequeño edificio adosado al siguiente, sin comunicación alguna entre ellas, con su propia entrada independiente. En la parte trasera, como un islote en el prado, una explanada de tierra servía de patio de recreo y pista polideportiva en la que el barrigudo pro...
Era de una belleza simple, que no boba. Ninguno de sus rasgos podría considerarse como marcado y movía su cuerpo, ni magro ni grueso, ni espigado ni chaparro, con el equilibrio de una bailarina clásicar. Su mirada transmitía estabilidad y firmeza. Era, en suma, la imagen viva de la pregnancia.
Mi hijo Publio Iuventio Cano, al que seguramente tendrás en tu presencia a la lectura de esta, ha terminado sus estudios de gramática y muestra pasión por la poesía, en la que pretende cultivarse sin descuidar, tal como ha prometido, el resto de materias. Por ello le he enviado a Roma para completar su formación. Si no es carga para ti, me gusta...
He subido solo y al ascensor se le ha encendido la señal de exceso de carga; tal vez por eso he abierto con parsimonia, como si la vida me pesara, la puerta de casa. Lento, he ido a nuestro cuarto, me he dejado caer sobre la cama y he abierto el cajón de la mesilla de noche. El folleto de los sueños, antes blanco, que guardábamos se ha hecho o...
Cruzaron sus miradas, sus manos, sus abrazos, sus lenguas, sus piernas y sus sexos, ocultos por los árboles, vestidos por la naturaleza que les envolvía, dejaron libre al animal que llevaban dentro. Un crujido de madera rota les sacó del éxtasis. Al grito de ¡árbol va!, trataron de recomponer sus ropas pero las copas cayeron y quedaron desnudos...
Me senté sobre las manos para, una vez dormidas, sentir como si otro fuera el que recorría tu cuerpo, el que acariciaba tus pechos, el que sin compás trazaba círculos perfectos entre tus piernas siguiendo el ritmo constante de mi respiración agitada. *Técnica masturbatoria que aparece en la película de igual título, consistente en en poner la ...
... -Para ti nada tiene importancia. -... - ¿Sonries? Te hace todo mucha gracia ¿eh? -... -No me estás tomando en serio cuando te lo digo. En fin, tú sabrás lo que haces.Yo quiero dejar testimonio de la verdad.
Triunfaron, se veía venir. Fue una victoria por cansancio. No es que su discurso entusiasmara por lo general pero la situación era tan difícil... ¿Qué alternativa había? Los convencidos de la intrínseca bondad del capital y las directrices de Roma se vieron reforzados por los desencantados. Éstos no repararon en quién era el ejemplo de virtudes...