Cosas de la edad
26 Feb 08La vida es como el bingo, cuando nos ponemos numéricos. Porque las cifras, cuando van saliendo, dicen según qué momentos cosas muy distintas de la misma persona. De ahí que la pintada de una calle de por aquí resuma tajante: "no se tienen años, se tienen ganas", a lo que debajo uno escribió "canas". Sea lo que fuere, cuando te plantas delante de unos ojos que todavía tienen que ver pasar muchas cosas por delante acabas pensando en cómo veías tú, entonces, lo que hoy muchos pasan por alto. Que ir haciendo aspas en un cartón, con el paso de los días, no es simplemente una cuestión de azar, sino de fijarse en lo que nos está tocando jugar. Ganas. Lo dice la propia palabra, que es ya un triunfo en sí misma. El mejor premio que podemos recibir en esta lotería, es seguir jugando.
Diecisiete
TENÍA diecisiete, y me pasaba la vida
persiguiendo sueños con las ilusiones altas.
Intentaba dejar atrás mi miedo
de saber cuándo y dónde ir a partir de ahí.
Así que pregunté a alguien muy cercano a mí,
con el horizonte y miras más lejanas
y me dijo
-Amigo, los días se evaporan
pero me siento con diecisiete.
No dejes que las piedras del camino
cambien quién eres ahora.
Y que, cada año,
sigas teniendo diecisiete.
-Claro, tu corazón es fuerte,
tu futuro despejado y tu vida sin errores.
No pierdas eso de vista
a medida que el tiempo vaya llevándote...
Las palabras que se pegaron entonces
solo ahora parecen descubrirme lo que eran.
-Los años, los míos, van y vienen tan rápido...
que solo espero que vivas los tuyos
como viví los que me dieron:
joven de corazón y mente.
Ojalá siempre sean diecisiete los años que cumplas...
(Simon Webbe, Grace, 2006)
[traducción liberrísima donde las haya... disculpas]