Como incide la axiología en la educación por Juan Andres Gutierrez

Hablar de axiología y educación es hablar de valores en la enseñanza. Del conocimiento de ellos, de sus anti-valores, siendo la única forma para replantear nuestro sistema educativo. Seria fácil nombrar o estipular diferentes virtudes, defectos del educador, del educando y su sistema, pero seria en vano, sin conocer la problemática y el axioma de dicho instrumento.
antes de abordar algún tipo de cítrica estudiantil, deberíamos reconocer y no ignorar nuestro sistema social, el cual es Inter-de pendiente de nuestro sistema educativo, el cual nos llevara inevitablemente a un cambio y aun crecimiento. Observamos en nuestras universidades y colegios una planificación que desconoce y no se preocupa por el entorno, siendo mera copia de otros programas, constituidos en otros países, los cuales responden a diferentes exigencias. Los cuales pretenden aislar, la educación de la exigencia social de hoy en día.
Hablamos de integridad y de valores cuando hemos comprendido, nuestro lugar y nuestra responsabilidad en nuestro oficio, en nuestra sociedad, educando a personas que se amolden a nuestro sistema o que lo replanteen. Teniendo en nuestros salones una educación domesticadora o dinamizadora, una educación que copie nuestro sistema de demanda y oferta, en que el maestro y el estudiante solo son sinónimos de autoridad y sumisión. En vez de ser en colaboración hacedores de una construcción integral y humana.
La falta de conciencia de rectitud y honestidad en la educación, hace que este mismo, se convierta en una isla desolada en la sociedad, la cual busca procrear académicos ilustres y doctos sin compromiso social y políticamente amorfos. Las tareas de la escuela se reducen a presentar pruebas, en recibir una calificación, para la recepción de títulos académicos, en limitarse a enseñar y estudiar.
El problema que concebimos, es que nos encontramos en dos bandos, los que buscan que la educación sea una madre que de a luz de sobremanera a hijos que sean conformes, acríticos, que se amolden a nuestro sistema de mano de obra barata a cambio de una retribución, de una mano de obra mediocremente remunerada. Y los que buscan destruir el sistema convirtiendo las aulas en trincheras revolucionarias, que igualmente que los anteriores responden a intereses socioeconómicos.
no olvidemos la muerte de un auxiliar bachiller en la universidad nacional victima de una papa bomba hace 4 años, ni la muerte hace 2años de un estudiante de lengua castellana de la universidad distrital, también en las afueras de la nacional. Ni la muerte de un joven asmático en la plaza de bolívar en una protesta, muerto a bolillo por el grupo SMAT. Ni los destrozos que ocasionaron al tomarse a fuerza la universidad de caldas el presente año.
Verdugos y victimas que atados son manejados, como títeres por un sistema que no se a estudiado. Si no simplemente en ignorancia a sido asimilado por unos y por otros atacados, no sabiendo que tales acciones desgraciadamente llevaran a que la historia sea de nuevo repetida. Pero aun que nos parezca lamentable, el sistema es y será indestructible. Por ello no podemos hablar ni de una asimilación ni de una destrucción total.

Tenemos que hablar de un replanteamiento, de sugerir nuevos valores, de poder generarlos, la única forma de hallar un cambio, no es participando en el juego al que venimos dedicados con ociosidad, ni batallando en una lucha que desgasta nuestras fortalezas. Es indagando en nuestros valores:

En dejar de adoctrinar, de implantar costumbres y actitudes sin el natural derecho de refutarlas, ni opinar a favor o en contra de ellas, sabiendo que tales planteamientos debieran ser planificados por las fuerzas activas de la sociedad.
En querer amoldar al estudiante como un numero mas,
Como un hombre-masa, generalizado, preconcebido en el cual se frustra sus sueños, sus metas y su capacidad creadora.
En teorizar toda la enseñanza, queriendo concebir el estudio como solo una actividad de recopilar información.
en burocratizar la escuela. una escuela concebida como cualquier empresa, hecha al azar, y por formalismos, productora de hombres insatisfechos, haciendo de las profesiones solo un medio para el propio sustento.
la elitización de los colegios y las universidades, altos costos de matriculas, solo con acceso para algunos integrantes de una clase social privilegiada, centros de estudios convertidos en negocios, donde se paga grandes sumas por un titulo.
la improvisación en planteamientos de programas sin conocer la problemática y el entorno social.
en fin la educación, debiera ser una rama, que bien formada dejara diluir su savia hacia lejanas cumbres, debiera rodearlo todo, empaparlo todo, mas no siendo así nos adentramos en un parasitismo, en una relación de dominador a dominado la cual es una tendencia humana en su comportamiento, de querer acapararlo, de querer exhibir nuestro conocimiento, como se exhiben los trofeos, pero de que sirve una luz que se esconde debajo de la cama, el conocimiento debe ser guía, y el educador quien lleve no de la mano, si no quien complacidamente muestre el sendero a andar, un sendero no empedrado ni repleto de cardos.
Concluimos en que la educación debiera ser una relación simbiótica, no parasitaria la cual busque como un organismo vivo la retroalimentación de sus integrantes con integridad plasmada en su sistema, capas de asimilarse para al fin replantearse con la única visión de mejorar.
FUENTE TEXTO: andres gutierrez:
BIBLIOGRAFIA: pedadogia sociologica
fuente imagenes: comunidad cuervo
FUENTE VIDEO: you tube: lacrimosa: halt mitch
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JUAN CARLOS GUTIERREZ REYES dijo
LO FELICITO POR ESTE COMENTARIO, SE QUE ES MUY DIFICIL CAMBIAR UN SISTEMA EDUCATIVO COMO EL NUESTRO PERO ES IMPORTANTE SEMBRAR LA INQUIETUD DE CAMBIO SE QUE ES DIFICIL PERO A VECES NOS TENEMOS QUE AMOLDAR A LAS CIRCUNSTANCIAS.
16 Septiembre 2007 | 07:41 PM