- Hay veces... hay veces en que un lamento no lo arregla todo. Y tú sabes que ahora esto no te sirve.- ¿Y qué me propones? -chilló con su voz ronca. Daba verdadero miedo-.- Oye, por favor, no me grites...- ¿¡Pues dime qué se supone que tengo que hacer!?- ¡QUE NO ME GRITES JODER! Se hizo un silencio medio tenso, por el tono histérico que había c...
Estaba en el sofá tirada, cómo si Dios o el viento la hubieran elevado hasta los cielos y de pronto la hubieran soltado sin más, y tal como había caído se había quedado: seguro que no había movido ni un dedo, ni tan sólo las pestañas al parpadear. Sólo el brazo con el que sujetaba la botella de J&B para llevársela a la boca. Y toda esa lamen...
Cada vez que...
2 comentarios