Dos
Y no amanece en tu espalda.
Y no amanece en casa.
Aunque no lo sepa, su corazón lo ocupan dos mujeres.
Una se queda todo el tiempo, lo acompaña, lo acomoda, lo acuna. Ella lo cuida, lo quiere, lo ayuda a levantar. Pero, a veces, cuando tiene otras cosas mas importantes, se aleja un poco de su vida, tal vez solo por un par de segundos.
Y en ese momento, entra la otra como un vendaval. Destroza, desordena, coloca todo cabeza abajo. Flirtea, seduce, muerde y sabe amarga. Despeina, pelea, confunde y pestañea con falsa cara de inocencia. Marca su piel y su alma a fuego. Torbellino de deseo que lo ata a sus caderas.
Nunca pasa de ahí, siempre la otra vuelve a tiempo y se niega a sí mismo la existencia de la segunda.
Aunque no quiera saberlo, su corazón lo ocupan dos mujeres.
Quiero que busques dentro, mientras yo te lo cuento. Quiero que sientas lo mismo que yo.

lestat dijo
Se de que hablas y me gusta como lo has contado.... te seguiré leyendo.
Saludos !!
9 Abril 2008 | 12:05 PM