No tengo mucho que contar, así que dejo que la música se apodere de mi blog, una vez más.
La música es de las cosas que más me motiva. Y Led Zeppelin es una buena opción.
Música para empezar bien la semana, y de paso para olvidar alguna que otra situación absurda...
Después de haber visto hoy a tropecientos niños haciendo lo mismo que sale en las películas de Estados Unidos sobre el Halloween, disfrazados y pidiendo golosinas con la famosa frase de "truco o trato", me rindo ante la evidencia de que nos encanta criticarles siempre que podemos pero a la vez nos enloquece importar todas sus costumbres, cuanto ...
Corre un río, desde lo más profundo de mis cuencas. Y fluye, y baja con rapidez, entre las rocas de mis recuerdos; mis ojos no se secan, son un río interminable.
El tiempo puso las cosas en su sitio; lo que no era capaz de ver antes, apareció claro ante mí. Vi la burbuja en la que había vivido, alejada de lo que era en realidad lo que me rodeaba. No valen las excusas, no vale nada, solo volar libre, y ser yo misma, y caminar a mi paso.
Ya sé que puse esta canción hace unos meses, pero me apetece volver a escucharla.
Ya no me queda nadie con quien compartir una de mis aficiones, y tal vez por eso lo echo tanto de menos. Por eso quiero traer estas imágenes que me hacen recordar muchos momentos, algunos buenos.
Una etapa que ha terminado para mí... Un sueño que conseguí cumplir, y que yo sabía que no duraría para siempre.
Y el ángel susurró su nombre junto a su lecho; solo él podía verle, y le sonrió. Fuera, el viento golpeaba las contraventanas y mecía las ramas de los árboles violentamente. La habitación estaba en penumbra y una mujer se acercó a su lecho para acariciarle el rostro. Él ya no podía sentir su caricia, ni ver su rostro, solo la del ángel.
Claudio Monteverdi no solo compuso óperas, sino también madrigales. Dejo varios, para que los disfrutéis.
Y decidió que en aquel momento necesitaba encerrarse en su propia torre, subir los mil escalones y entrar en esa sala a la que nadie más tenía acceso, para después cerrar la puerta con llave y sentarse a mirar el horizonte desde el ventanal... Se quedó a oscuras por un instante y escuchó la nada, el silencio. Ni siquiera podía oír su corazón, ...
La dama de Shalott IEn las orillas del río, durmiendo,grandes campos de cebada y centenovisten colinas y encuentran al cielo;a través del campo, marcha el senderohacia las mil torres de Camelot;y arriba, y abajo, la gente viene,mirando a donde los lirios florecen,en la isla que río abajo aparece:es la isla de Shalott. Tiembla el álamo, pa...
Ayer tuve la suerte de volver a ver en directo a estos grandes maestros del humor inteligente. Como siempre, me han parecido geniales. Aquí dejo uno de los monólogos más delirantes de Daniel Rabinovich.