1 Enero 2008
PUNTO Y FINAL
Este será el 'post' 24.811 y último de este blog, cuando acaba de cumplirse el año exacto de su existencia, con una media de 68 artículos diarios. Según el webstats.motigo.com, que utilizo, desde el 1 de enero pasado he tenido, hasta ayer, unas 148.223 entradas que no conciden, con los resultados del Google Analytics, que considera que la página ha tenido 43.390 usuarios (URL) con 82.903 visitas que han visto 219.357 artículos. Por otro lado se produjeron más de los 940 comentarios que conservo.
Esta página, quedará como hemeroteca, como la anterior de caffereggio que contiene 24.585 artículos, en total 49.396
Reggio, consta, en las diferentes categorías, de
ABC 340 artículos
Antonio García Trevijano 77 artículos
Brecha 23 artículos
Cinco Días 305 artículos
Clarín 176 artículos
Diario de la República Constitucional 4 artículos
El Blog de Juan Vega 35 artículos
El Comentario 202 artículos
El Comercio 382 artículos
El Confidencial 936 artículos
El Mundo 4758 artículos
El País 5874 artículos
El Periódico 661 artículos
Estrella Digital 665 artículos
Expansión 518 artículos
Gara 686 artículos
Izaro News 262 artículos
Javier Ortiz 310 artículos
La Insignia 121 artículos
La Jornada 437 artículos
La Nueva España 660 artículos
La Vanguardia 5724 artículos
La Voz de Asturias 282 artículos
La Voz de Galicia 528 artículos
Le Monde diplomatique 12 artículos
Otras fuentes 124 artículos
Página 12 248 artículos
Público 98 artículos
Project Syndicate 9 artículos
Rebelión 273 artículos
ZNet 3 artículos
Desde el pasado 15 de Octubre, tengo "colgados" unos 160 artículos, selecionando dos diarios de http://www.lacoctelera.com/reggio en http://reggio.wordpress.com/ puede, que algo así, lo siga haciendo.
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31 Diciembre 2007
Los chilenos siempre nos enorgullecimos de la riqueza fabulosa de nuestra tierra, de su suelo fértil y su aire prístino. Durante siglos pensamos que el robusto paisaje natural y nuestra forma de vida nos compensaban por la geografía que nos separaba del resto del planeta.
Sin embargo, la distancia no nos protege del cambio climático. Chile tiene un desierto ardiente en el norte, pero su territorio sur yace bajo el hielo: 18.000 kilómetros cuadrados de masas de hielo continental y otros centenares de miles que reclamamos en la Antártida. En comparación con otros países, el aporte de Chile al flagelo del calentamiento global es relativamente bajo, sólo el 0,2%, aunque de todos modos pagaremos un precio elevado. El calentamiento global está fundiendo la Antártida y el agua va a inundar nuestras costas.
Los hermosos glaciares andinos del sur de Chile también se deshacen ante nuestros ojos. Los latinoamericanos tendemos a exagerar, pero no creo que esté sobredimensionando las cosas al decir que, para un ecologista, el espectáculo de esos glaciares en descomposición es tan angustiante como podría ser el derrumbe de Notre Dame para un parisiense.
En Santiago, a unos pocos miles de kilómetros de la Antártida, las altas temperaturas anunciaron el inicio del verano. Esta suele ser una temporada feliz del año, pero sin duda ya está muy lejos de los años de mi adolescencia, cuando cantábamos "Here Comes the Sun" y nos alegrábamos el alma. En la actualidad, lo primero que piensa la gente en Chile cuando escucha la palabra "sol" es en "pantalla solar". Se nos recomienda no ir a la playa hasta última hora de la tarde.
Es por eso que los chilenos víctimas del cambio climático se hicieron adictos a almuerzos rabelesianos a la sombra y a siestas a todo ronquido, todo ello a los efectos de matar el tiempo hasta la caída del sol. Sólo a la media luz del atardecer juntamos coraje para desafiar las olas del Pacífico. Sin embargo, lo que ganamos en salud también lo ganamos en peso.
Antonio Skármeta. ESCRITOR CHILENO.
Copyright Clarín y The New York Times, 2007.Traducción de Joaquín Ibarburu
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31 Diciembre 2007
Como todos sabemos, o si no lo sabemos explícitamente lo intuimos en el desdichado cuerpo, las fiestas rituales, aquellas que se repiten una y otra vez (como la Navidad, la Pascua cristiana o judía, o el año nuevo occidental o chino, los cumpleaños) tienen la rara virtud de disolver por unas horas la inútil búsqueda del sentido de la vida, aplacar el terror ante la muerte, suprimir el paso de tiempo que nos arrastra a no se sabe dónde, anular el pasado y el futuro en un solo instante presente y mágico, en que nos quedamos suspendidos entre uno y otro, en esa delicada costura que los ata precariamente.
Las fiestas son una contradicción porque, en suma, festejamos una tragedia. Celebramos nuestra fragilidad, alabamos y brindamos por nuestra fugacidad y por nuestra falta de seguridades en el mundo.
Representamos una tragedia, porque intentamos como en el desmayo, en la pérdida momentánea de conciencia –o quizás durante el sueño o el éxtasis–, abolir el tiempo.
La tragedia consiste en la inevitabilidad del Mal (que en este caso es la decadencia y muerte), la coexistencia ontológica del Mal con el Ser, la inexorabilidad del destino final de nuestros actos, la imposibilidad de abolir el pasado que nos constituye (con la materia del pecado), la imposibilidad de redención, porque si el pasado nos constituye, el futuro no existe y es dudosamente elegible (un acto futuro no es más que una representación mental carente de sustento).
La puesta en acto, la representación de la tragedia, su escenificación (que es lo que ocurre con la consumación y el ejercicio del rito) pretende coexistir con el Mal sin mayores daños por el expediente de la creación de una “zona sagrada” especial, el escenario, la mesa servida, el brindis, que se sitúa fuera del tiempo y el espacio y que aspira a la inmortalidad, mediante un recurso sumamente pobre (pero quizás el único): la repetición.
Y desde ya, como en la orgía o la bacanal, la puesta en acto ritual implica la abolición de los condicionantes habituales: suspensión de los odios y querellas, mensajes de prosperidad que saltan por encima de los choques de intereses, familias mortalmente enemistadas que alzan sus copas mientras una lluvia de fuegos artificiales parece unir la ciudad, el núcleo humano, en una acción única. Sin embargo, en tanto la orgía y la bacanal, el carnaval o la borrachera son intentos de sustraerse a la desgracia de un universo moral opresivo, la fiesta o el rito de Año Nuevo o de Navidad trata de sustraerse al condicionamiento ontológico que nos destina a la nada, que del ser nos transportará al no-ser en algún inevitable y poco agradable momento.
Pero ese condicionamiento ontológico y la presencia ominosa del no-ser (cuya existencia negaba Parménides, cuya detestable posibilidad introdujo la escuela de Abdera, y que trataron de saltearse los ciclos de mitos órficos mediante la creencia en la transmigración, las religiones con el intento de un ritual permanente y el racionalismo con la abolición de los dioses y la omnipotencia del conocimiento), pertenecen a una esfera específicamente humana que, mediante la memoria, recuerda un pasado no deseable ni victorioso; el motor de la tragedia, en ausencia de los temibles dioses que gobernaron el mundo con sus caprichos y querellas, es el infierno de la memoria. Porque aunque no haya dioses, ni dios único que puedan molestarnos o tranquilizarnos, sigue presente el Hado, que en las pavorosas mitologías que precedieron a las débiles religiones judeocristianas de Occidente actuaba en un sustrato previo a los mismos dioses y los condicionaba.
Y el Hado (o la Moira o la Erinia, o cualquiera de sus representaciones) era (y es, claro), tajante, como lo fue cuando decidió, junto a las murallas de Troya, y en contra del propio Zeus, que Héctor debía morir a manos de Aquiles: el futuro consiste en una única certeza, no serás.
Así, la fiesta y la Nochevieja mezclan raramente la sumisión y la resistencia: sumisión por el solo hecho de someterse a las exigencias del rito, a la costumbre de festejar, representar y compartir una artificial alegría social; resistencia, ya que por medio de la pantomima que simula la inmortalidad se puede conseguir un temporario alivio, y suspender la mortalidad que momento a momento nos roe, con el mismo paso acompasado del reloj que, en la Nochevieja, parece encaminarse a una culminación a las doce: el tiempo pasa y nos destruye, sí, pero por unos minutos y una horas podemos suprimirlos y palpar la delicada costura temporal que engarza pasado y futuro.
Porque al fin y al cabo, puesto que el presente no existe y es sólo un instante que siempre nos pasa inadvertido, todos sabemos que estamos formados por la esencia pura del pasado recuperado, desgraciadamente, una y otra vez por la memoria, pero durante el rito podemos aferrar el presente en un momento extático en que nos consideramos inmortales.
Y debido a esa dualidad, a esa leve oscilación pendular entre la sumisión y la resistencia, en el largo instante de la culminación, podemos pensar simultáneamente, con tranquilidad: “estamos aquí”, y con temor “¿estaremos todos aquí el año que viene?
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31 Diciembre 2007
Mientras gran parte de España se congratula por la forma en la cual la justicia dicta sentencia, aunque discrepa con las penas, el Partido Popular (PP), bajo la falsa apariencia de aceptar sus conclusiones, sigue erre que erre en sus trece. Es decir, mantiene la tesis de participación de Euskadi Ta Askatasuna (Patria Vasca y Libertad, ETA), la conspiración y parece no acatar la resolución de los tribunales, según subyace en la declaración emitida por Mariano Rajoy, líder del PP, tras la sentencia. “Apoyamos cualquier otra investigación”, dijo, como si las realizadas por los tribunales, los peritos y los forenses no hubieran dejado claro que los autores materiales e intelectuales de los atentados del 11 de marzo han sido miembros de células vinculadas a Al Qaeda. Aquí se trata de sembrar dudas razonables sobre la transparencia e independencia de los jueces, y poner el acento en sus intenciones y un posible carácter político de la decisión cercana a las posiciones del PSOE.
En esa dirección el ex vocero en la presidencia de Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, enfatiza sin rubor que tras el juicio no queda claro que ETA no estuviese implicada. Para agregar una pizca de sal, Melchor Miralles, director de programas especiales de El Mundo, subraya que aún no se desvela la trama de los atentados destinada a desestabilizar al gobierno de Aznar, cuestión que facilitó el ascenso del PSOE al gobierno. De tal explicación deduce la apertura del diálogo entre ETA y Rodríguez Zapatero, al tiempo que extrae el vínculo ETA-Al Qaeda: formar parte de un engranaje terrorista internacional consistente en el intercambio de armas, direcciones y acciones de muerte entre ellas (¿Por qué no el 11 de marzo? ¿Quién puede negarlo con certeza absoluta?). Relato verosímil para los militantes del PP que aún creen en las palabras de Aznar: “hay que buscar adentro a los autores del atentado”. Esta versión sigue siendo implementada tras la sentencia. Y lo más preocupante, emitida por las ondas propiedad de la Iglesia católica: la cadena COPE. Tampoco se rezagan el periódico La Razón y El Mundo. Mientras, Telemadrid emite un especial ahondando en la teoría de la conspiración para derrocar al gobierno de Aznar en la cual confluyen ETA, antisistémicos y el islamismo, sea radical o no. Perece un guión para contrarrestar los efectos que pondría en claro la falta de pruebas sobre las cuales se asentó durante cuatro años la tesis del PP avalando la participación de ETA en los atentados del 11 de marzo. Su castillo de naipes se caería. También su manera de hacer oposición. Por consiguiente, una vez hecha pública la sentencia no habría posibilidad de justificar su pusilanimidad política. Pero en vez de enmendar, su plana mayor comete el error de mantenerse en sus trece. Era de esperarse. La canallada forma parte de una personalidad colectiva a la cual se suelen apuntar los dirigentes del PP.
En esta dimensión cobran fuerza las palabras de Pilar Manjón, presidenta de Víctimas del 11 de marzo, en su comparecencia parlamentaria al increpar a los miembros del PP por mofarse de los familiares y sobrevivientes cuando discrepaban de sus tesis. Implícitamente los llamó cobardes, al tiempo que evidenció la poca honra de Aznar, Rajoy y otros personajes políticos dispuestos a urdir una trama de infamia para salvar a su partido y dejar sin esclarecer los motivos del 11 de marzo.
Para las meretrices de la política todo es válido con tal de encubrir la actuación de un gobierno cuyos principios llevaron a España a una guerra ilegítima de la cual se derivan las razones de los atentados. Ante tal circunstancia, su vergüenza es sinónimo de irresponsabilidad. Una carrera de despropósitos donde su falta de ética toma formas de chulería y desprecio hacia las víctimas cuya máxima ha sido no reconocer su mentira.
La sentencia es clara: el día de los atentados no estaría presente ETA, ni para bien ni para mal. Aunque Aznar lo sabía y el gobierno también, buscó negociar con algunos de sus presos, prometiéndoles un traslado si retrasaban hasta el 14 de marzo el comunicado en el cual negaban su participación. Tampoco aparece, en los más de 500 folios, una trama orquestada por antisistémicos para sacar del gobierno al PP a tres días de las elecciones.
Planificado con anterioridad, su lógica se enquista en la invasión a Irak y en esta dinámica hay una responsabilidad que cabe al gobierno de Aznar, a sus diputados y sus valedores. Millones de españoles se manifestaron en contra de la guerra. Aznar hizo oídos sordos, prefirió la foto de Las Azores inmortalizada con un reguero de muertes y sufrimientos en Irak. Por eso, el PP no puede aceptar la sentencia. Sigue en la mentira política, justificando lo injustificable. Armas de destrucción masiva, guerra humanitaria. Los populares deben salvar a su líder. En su euforia de consejero mundial y profesor, Aznar no asume las consecuencias de sus actos y arrastra a quienes apoyaron con el sí espurio en las cortes la decisión de bombardear Irak.
El 11 de marzo sigue presente. No se escapa de la memoria colectiva. La sociedad española es torturada y presa de una política bastarda de un presidente irresponsable, irascible y prepotente miembro del búnker, cuya aura de caudillo predestinado supuso en Madrid 192 muertos a su espalda y más de 3 mil heridos. Su decisión de participar en una guerra acabó por entregar los restos de soberanía a Estados Unidos, acto que acompañó designando en Naciones Unidas a hombres y mujeres corruptos. Ése fue el caso de Inocencio Arias, quien manipuló los informes para engañar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tras los atentados del 11 de marzo. La sentencia pone en su lugar a unos y otros.
Sin embargo, el PP aplica el clásico español: “se acata, pero no se cumple”. En su actitud seguirá manteniendo que el 11 de marzo fue un atentado contra su partido para imponer con un golpe de mano que llevará al PSOE a la Moncloa. Para este viaje no hacían falta alforjas, menos aún la celebración de un juicio ni leyes ni jueces ni fiscales ni abogados ni justicia: bastaba la desaparición de los tribunales. Tal vez era lo que pretendían Rajoy y la derecha española, por suerte no gobernaban...
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31 Diciembre 2007
Salió el Presidente del Gobierno de España para balancearse entre los periodistas invitados a las ferias comunicativas que prepara junto a la "jueza" vicepresidenta que se ríe de todo cuanto le cae de lado. Son así el uno y la otra. Tanto son así que se ríen de las torturas y poco les falta para felicitar a los torturadores en España. Salió a la palestra Zapatero para anunciar que habrá elecciones generales el 9 de marzo de 2008. Y de este modo y con este anuncio, pedir de paso el voto para él y para los cientos de cafres que le acompañarán en las listas electorales. No es nuevo para el PSOE que miembros destacados fueran condenados por torturas –y otros crímenes-, todos ellos compañeros de Rubalcaba en los años de hierro y de muerte institucional ("ni hay pruebas ni las habrá") y crímenes de Estado. Años después Aznar indultaría a varios torturadores mezclados en un indulto cuasi general – cerca de 400 indultados- entre los que se encontraban chorizos, prevaricadores como Gómez de Liaño, y torturadores. Todos los gobiernos de España tienen tanta sangre debajo de las mesas y empapada en los expedientes, que no se atreven a debatir de este tema: las torturas en España.
Qué buen asunto para ese santurrón que se llama Mariano F. Bermejo, ministro de Justicia, que mea brillantina jurídica por las mañanas y en todas sus declaraciones, mientras que en las comisarías y cuartelillos de la guardia civil se tortura. Se sigue torturando como en la edad media, como en el franquismo, como en la "alemania nazi". Zapatero, Bermejo, la "jueza" y el Rubalcaba, la banda de los cuatro que pretenden enseñar sobre lo que está bien y lo que está mal cuando son responsables de que España sea un Estado torturador, semejante a cualquier otro de los que se dicen salvajes o escasamente civilizados. Se dice así de entrada para que no tengan ninguna duda sobre la incriminación que se les hace desde estas páginas. Y para que no se atrevan a pasar jamás al lado de una persona decente y mucho menos pedirle el voto. Pues un voto a un miembro del PSOE sería dar un voto a quienes permiten la torturas en España. Votar al PSOE es votar la permanencia de la tortura.
El informe de AI "Sal en la herida"(http://www.es.amnesty.org ) del año 2007, y otros muchos informes de organismos y relatores internacionales nos hablan de cientos de torturados en España. Las declaraciones y las imágenes de las víctimas de las torturas son escalofriantes (Anika Gil -http://www.youtube.com/watch?v=UKACaBA0Yjc -, Gorka Lupiáñez, Lucian Padurau, Unai Romano, etc). Ante la indolencia criminal de los gobernantes del PSOE sólo cabe que a ellos les ocurra lo mismo, o a alguno de sus allegados, para que de ese modo tengan una visión más aproximada de lo que supone pasar por las manos de los torturadores en España, en la España que ellos gobiernan.
España es Parte en diversos tratados internacionales de derechos humanos que imponen a las autoridades la obligación de prevenir y castigar los malostratos infligidos por agentes del Estado y garantizar acceso a recursos y reparación a las víctimas. Entre ellos figuran el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), la Convención de la ONU contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (Convención contra la tortura) y el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (Convenio Europeo de Derechos Humanos). Además, el 6 de abril de 2006 España ratificó el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, (durante el Gobierno de Zapatero) que le impone, entre otras, la obligación de mantener, designar o crear uno o varios organismos que realicen visitas periódicas a todos los lugares donde haya personas privadas de su libertad, a fin de impedir los malos tratos. Asimismo, España es Parte en el Convenio Europeo para la prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes, lo que supone que permite las visitas periódicas y ad hoc del CPT3 a cualquier lugar donde haya personas privadas de su libertad.
Una muestra más del cinismo del Gobierno del PSOE a partir de 2004 en materia de Derechos Humanos. Mírense las declaraciones de un social-católico como Bono cuando afirmaba que "la tortura es repugnante" en Irak, claro, en España es otra cosa. O cuando Moratinos afirma que hay que perseguir a los torturadores allá donde se encuentren, claro está, siempre que los torturadores no sean españoles ni cometan tales crímenes en España. Según los informes de los organismos internacionales contra la tortura, en España se tortura a no menos de 700 personas al año, de los que el 12% serían independentistas vascos. Dato que es absolutamente ridículo, pues en el caso de los presos y detenidos vascos, o que se les vincule con el conflicto vasco, la inmensa mayoría son objeto de vejaciones y humillaciones, cuando no de violencia física (violación sexual declarada por Lupiáñez) o psíquica ("violaremos a tu novia si no declaras") afirmada por AI en su informe ya mencionado: "las víctimas afirman haber recibido golpes, patadas, puñetazos e insultos de agentes de policía, incluso estando esposadas y tanto en la calle como bajo custodia policial. En sus denuncias, estas personas aseguran también que los agentes las amenazaron con una pistola o un cuchillo, las azotaron en las plantas de los pies y las amenazaron de muerte. En uno de los casos, los policías dijeron al detenido que si no cooperaba violarían a su novia. En otro, la víctima estuvo varias semanas sin oír por un oído a causa de los golpes que los agentes le habían propinado en la cabeza".
Está claro que estos tratos son aceptados por Fernández Bermejo –ahora candidato a Diputado- y por Zapatero –ahora candidato a Presidente de Gobierno- , y en la medida en que no han iniciado actuación alguna en estos cuatro años para impedir tan horrendos crímenes, es de suponer que están de acuerdo con que tales prácticas se realicen en las comisarías de España (por no hablar de los tratos que reciben los presos en las cárceles –ya hablaremos de las mazmorras del PSOE)). Preocupados por encarcelar el pensamiento y todo lo que suponga independencia política –incluida la persecución de los republicanos, incluso el humor de El jueves- consideran un bien la práctica de las torturas en la España que ellos gobiernan. Pues de otro modo pondrían el mismo afán en perseguir a torturadores como en perseguir a independentistas.
Votar al PSOE es votar por la tortura y por los torturadores. Es votar por el cinismo sin límites. Es votar por la permanencia del crimen institucional, práctica de la que el actual Ministro Rubalcaba es ducho y es gran conocedor desde sus años mozos hace más de 20 años. Se siente mucha vergüenza oír a Bermejo decir que lo que está fuera de la ley no podrá estar dentro de la ley (obviedad donde las haya) para referirse a no se sabe qué intenciones ilegalizadotas en Euskal Herria, y sin embargo, como tal ministro de Justicia, callar ante el crimen que suponen las torturas en España. Parece ser que es mayor crimen ser editor o director de un medio de comunicación en Euskal Herria (J.L. Elkoro, condenado a 22 años de cárcel en el sumario 18/98) que en ser un torturador –aun condenado- a quien la pena mayor es de 4 años de cárcel. La tortura es gratis en España, lo es en todos los países, y en todos los tiempos, pero en España, en la linda España zapaterista, la tortura y los torturadores lo tienen aún mejor. Por eso, desde aquí, y a quienes tengan el mínimo de decencia, se les sugiere que ayuden a echar a las cavernas a todos esos canallas que silencian las torturas y encubren a los torturadores en España. (Para los avisados socialdemócratas de buena fe, ¿votaréis por un partido que no persigue a los torturadores?).
servido por reggio
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31 Diciembre 2007
Novas da Galiza
Lo más temido ocurre siempre, decía Kafka. Mucho peor: lo más deseado también.
Había una vez un hombre que anhelaba trabajar menos y el capitalismo lo dejó en paro.
Había una vez un hombre que soñaba con viajar más y el capitalismo lo metió en una patera.
Había una vez una mujer que buscaba amor y el capitalismo la arrojó a la prostitución.
Había una vez una mujer que deseaba una máquina de coser y el capitalismo la encadenó a una maquila.
Había una vez un niño que deseaba que su padre no le pegara y el capitalismo lo dejó huérfano.
Había una vez una niña que no tenía ganas de estudiar matemáticas y el capitalismo bombardeó su escuela.
Había una vez un hombre y una mujer y un niño y una niña que deseaban vivir felices y libres de preocupaciones y el capitalismo les dio la televisión.
Había una vez un presidente de los EEUU que tenía en su despacho una lámpara, la frotó con la manga y salió un genio: “Pide tres deseos y te los concederé”. “Nuestro deseo”, respondió el magnate en nombre de su país, “es tener más deseos. Ya nos ocuparemos nosotros de que se cumplan”. Y el genio le cedió todos los sueños, todos los pensamientos buenos, todas las imágenes nobles de la Humanidad para que materializara su destrucción a ras de tierra.
***********************
Hay que tener mucho cuidado con lo que se desea porque puede venir Monsanto (o Repsol o el Pentágono) y hacerlo realidad. No hay un solo anhelo decente concebido por un hombre bueno o por un pueblo sediento, no hay una sola utopía liberadora excogitada en los últimos 8.000 años que el capitalismo no haya hecho realidad bajo la forma de una maldición. Los mitos de cornucopias, mesas siempre cubiertas de viandas y cofres sin fondo se han visto cumplidos bajo la forma de una abundancia asesina que genera 6000 millones de toneladas de basura al día y mata de hambre todos los años a 10 millones de personas. El sueño de una tecnología liberadora de brazos y multiplicadora de tiempo ha aterrizado en el infierno de las maquiladoras y los talleres flotantes y en las miserias del desempleo. La utopía de una Naturaleza dócil, dúctil, adaptada a las necesidades de los seres humanos se ha volteado de hecho en la disolución de los glaciares, la extinción de miles de especies y el desplazamiento de poblaciones asaltadas por tsunamis y desiertos. Hacia 1820, el socialista utópico Charles Fourier adelantó el diseño de una sociedad idílica en la que los hombres podrían regular el clima, ajustar las estaciones y modificar a capricho la meteorología para poder comer cerezas en enero y producir trigo todo el año. El cambio climático es ahora una realidad amenazadora y no sólo como efecto colateral de una desbocada economía de destrucción generalizada sino como una premeditada acción de guerra. Desde 1992, el programa HAARP del ministerio de Defensa de los EEUU investiga en Alaska el desarrollo de “armas climáticas” capaces de generar lluvias, niebla y tormentas y de modificar el clima exterior con el propósito –dice Michel Chossudovsky- “de desestabilizar economías, ecosistemas y la agricultura”, así como de “devastar los mercados financieros y comerciales y aumentar la dependencia alimentaria”. La gran utopía mística de un retorno humano a la Naturaleza se invierte y se realiza en esta definitiva disolución de la Naturaleza –al contrario- en las mallas de la tecnología humana. El cambio climático, subsidiario o premeditado, constituye la última vuelta de tuerca de una economía que, basada en la erosión material de todas las diferencias (guerra/paz, destrucción/producción, comer/usar/mirar), acaba de derribar la última de ellas: la que separa la muerte natural de la muerte provocada. Una vez enteramente derrotada la Naturaleza, ¿se puede seguir hablando de “muertes naturales”? Pero si ninguna muerte es ya “natural”, si no podemos distinguir ya las que lo son de las que no lo son, ¿no es precisamente porque el capitalismo se ha vuelto más natural que la Naturaleza misma?
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Tenemos que tener cuidado, en cualquier caso, con lo que deseamos. Había una vez un hombre llamado Mohamed Farag que viajó a una boda en Jordania y fue detenido, torturado y entregado en secreto a la CIA. Durante 19 meses desapareció en un desagüe oscuro sin acusación ni proceso; encadenado a la pared de una celda, con la luz encendida noche y día, aturdido por la estridencia de una música continua, intentó suicidarse dos veces e incluso eso le impidieron. Durante ese tiempo no vio más que a sus verdugos y no salió sino para ser interrogado; y tanta era su desesperación, tanta era su soledad, tan horrible su sensación de estar muerto y enterrado en una tumba como expresa esta frase casi poética en su elocuencia negra: “Cada vez que veía una mosca en mi celda me llenaba de alegría”.
Que no se entere, por favor, la CIA. O puede ocurrir que los centenares –o miles- de desaparecidos en cárceles secretas vean cumplido este deseo y tengan que expiar su inocencia en una celda invadida por una plaga de moscas.
servido por reggio
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31 Diciembre 2007
Dicen los de ANV a los otros abertzales qué van a hacer ellos para que no les ilegalicen, y tienen derecho a preguntarlo, tanto como los demás a preguntarles a ellos qué van a hacer para que ETA nos deje en paz. De una vez y para siempre.
Dice Savater que cuando estuvo en la cárcel, a finales de los sesenta, "le pedí a mi madre que si me pasaba algo, que aquello fuera más largo, que me llevara la Etica de Spinoza. Y aún la conservo, con el papelito del capellán diciendo que no había nada objetable. ¡O sea, que no se la debió leer del todo!". ¿Fue largo aquello?
Dice José María Muñoa, Comisionado recién jubilado para las Relaciones Exteriores del Gobierno Vasco que ETA es el único obstáculo para nuestra liberación, y hay quien pregunta, con toda precisión, por qué nacionalistas catalanes y gallegos, que no tienen ETA, siguen como siguen.
servido por reggio
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31 Diciembre 2007
Muy estimado Sr. Director de DEIA: En la portada de la edición on line de DEIA de hoy 31.12.2007 aparece una noticia titulada "ANV mantiene su desafío y estará en las elecciones" . He tenido que mirar varias veces la mancheta del periódico para convencerme de que no estaba leyendo algún otro periódico tal que El Mundo o La Razón,o algún nuevo medio de la COPE.
¿Cómo es posible que un diario como DEIA pueda calificar de "desafío" el que un partido vasco, que ha luchado por la democracia y contra el fascismo en el Estado español y en Europa desde 1934, haga algo tan normal en las democracias como intentar presentarse a las elecciones?.
Luego ciertos sectores del partido al que normalmente sirve DEIA se indignan, porque desde ambientes de la llamada izquierda abertzale se les acusa de estar en connivencia con el PSOE para impedir su participación electoral. Posiblemente sea injunsta esa acusación, pero no cabe duda de que cosas como el titular de DEIA de hoy parece intentar confirmarla.
Realmente eso de llamar "desafio" a querer presentarse a las elecciones por parte de ANV es francamente inaceptable y DEIA debería presentar una inmediata rectificación, suponiendo que se ha tratado simplemente de un "lapsus linguae" y no de otra cosa.
servido por reggio
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