Hay una realidad fria conmovedora que toca el corazón y hace derramar las lágrimas de dolor, la cruel etapa de la juventud con sus escalofriantes deseos de caricias que hacen que los deseos y el sentido del amor hagan de nuestros cuerpos marionetas que cuando al caer se levantan de su momentanea y efímera lucidez, convierten al hombre más deb...