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<title>El Club De Los Corazones Solitarios.</title>
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<description>&quot;No se tome la vida demasiado en serio; nunca saldrá usted vivo de ella&quot;. (Elbert Hubbard, periodista estadounidense).</description>
<language>es-es</language>
<dc:subject>Ficción</dc:subject>



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	<title>El Club De Los Corazones Solitarios.</title>
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<title>Hala, otra vez al hospital.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/04/02/hala-otra-vez-al-hospital</link>
<pubDate>2008-04-02T12:31:21+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">El club de los corazones solitarios</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/rmorales/hospital.gif" class="imgCen" height="260" width="399"><br />
<big><br />
Como si de una maldición cíclica o bíblica se tratara, me veo metido de nuevo en una ambulancia, cosido a la camilla por cables que me suministran oxígeno y suero como el cordón umbilical materno, o como un astronauta dentro de su escafandra. O sin ir más lejos, (porque como estoy sobre una camilla no puedo ir más lejos), como un infartado camino del hospital que es lo que soy yo: un infartado. </p>
<p>Y yo, que ya me sé la historia y toda la parafernalia que conlleva el ingreso en las urgencias hospitalarias, me voy temiendo por el camino toda la ristra de fechorías que me aguardan. </p>
<p>Al llegar, me pinchan en un dedo, me pinchan en el dorso de la mano –como duele-, me pinchan en el culo, me pinchan en la tripa (heparina), me abren nuevas autopistas en el brazo, en el otro brazo, (menos mal que sólo tengo dos), me inyectan nitroglicerina, para habernos </big><em>matao</em><big>, me vuelven a pinchar en el culo, me vuelven a pinchar en la tripa (qué manía) y como si de un fin de fiesta se tratara y como tengo dificultad para orinar ¡me quieren introducir una sonda!... ¡y una mierda! Al final, termino orinando en una botella ante la amenaza de que me abran otra autopista en esa península urinaria que está un poco al sur de mi cuerpo taladrado. </p>
<p>Al rato viene otra enfermera que me golpea con un martillo en los tendones y articulaciones, será para ver mis reflejos que tienen que estar bajo mínimos, suelta el martillo y me pincha en el culo, me pincha en la tripa, el caso es joder; “no puedo con el martillo pues le pincho” dirá la enfermera a la que veo en esos momentos como a una clienta de supermercado eligiendo qué parte de mi cuerpo le gusta más para eso, para pincharme. </p>
<p>En esos momentos el dolor de cabeza por la nitro alcanza el grado cinco en la escala Richter, les digo que me duele la cabeza, aunque sé que la respuesta va a ser la misma de años anteriores: “bueno, bueno, espera un poco”, como si eso fuera a ser media hora, pero la media hora se convierten en horas y el dolor de cabeza es ya como el terremoto de San Francisco. </p>
<p>Para entretenerme me fijo en el personal sanitario y en el propio recinto en el que estoy, donde se trabaja tan profesional como frenéticamente; hay señoritas enfermeras de verde, otras de blanco, otras con un uniforme a rayas azules y blancas, todas muy monas, pero al final y como no las distingo no sé si me está preguntando por mis males la señora de la limpieza o una doctora, o en su defecto, una enfermera en toda regla. </p>
<p>Deciden hacerme un cateterismo, ellos lo llaman “cate”, será el séptimo que me hagan a lo largo de mi dilatada carrera como enfermo coronario y yo me echo a temblar, más por la dificultad de la prueba, que la tiene, por las horas de inmovilización que vienen después, por el dolor de riñones que conlleva las largas horas de quietud sobre la cama sin poder moverme ni rebullirme entre las sábanas. Han decidido dejar de martirizarme el culo (qué mal suena eso), pero siguen con la tripa que a estas alturas y después de cuatro días de ingreso, más bien parece un paso de semana santa de lo morado que está. </p>
<p>El “cate” ha salido bien, despejando así mis dudas y temores de que la enfermedad haya ido a más, pero todo está bien, tan bien que al día siguiente deciden darme el alta con una rapidez tal, que tengo la sospecha que hay otro enfermo tras la puerta esperando que me vaya para ocupar mi cama que ha sido mi lecho durante cinco días. </p>
<p>Por último, decirle a mi hijo </big><a href="danibegood" title="http://www.lacoctelera.com/danibegood" id="link_0">Rafael</a><big> (Danibegood, que escribe Desde mi azotea, bueno, desde la suya), lo orgulloso que estoy de él, se ha sacrificado todo lo que ha podido por estar a mi lado, y aunque sea mi hijo y sea lo razonable, yo no lo olvido. </p>
<p>Y como diría Forrest Gump, eso es todo lo que tengo que decirles sobre mi corazón</big><small>.</small>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/04/02/hala-otra-vez-al-hospital#comentarios
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</item>

<item>
<title>Fuera bichos.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/03/23/fuera-bichos</link>
<pubDate>2008-03-23T11:13:56+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Esto Es Lo Que Hay.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/rmorales/bichos.jpg" class="imgCen" height="332" width="231"><br />
<big>Supongo que ya os habréis fijado en la publicidad de La Sexta con esos bichitos recorriendo la cabecera de nuestros blogs.  </p>
<p>Me pregunto, ¿cómo se puede tener tan mal gusto para anunciarse de una forma tan vulgar?, si lo que pretenden es publicitarse, que sepan que en mí produce el efecto contrario, si el anuncio es así de malo y poco ingenioso, detesto el producto y no lo compro jamás; claro que comprendo que viniendo de La Sexta, no me extraña nada la forma de promocionarse.  </p>
<p>Las cucarachas (me entra repelús sólo de escribirlo), son los bichos que más detesto, por eso, al verlas permanentemente correteando aquí encima intentando salir por la pantalla, me produce tal asco que no dudaría en apagar el ordenador siempre que aparecieran, y les pediría a los de La Coctelera que aunque perdieran dinero por cuestiones de publicidad, quitaran semejante espectáculo, si no quieren perder clientes de otro tipo.</big>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p> </o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/03/23/fuera-bichos#comentarios
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</item>

<item>
<title>Una buena persona.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/03/23/una-buena-persona</link>
<pubDate>2008-03-23T10:36:11+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">El club de los corazones solitarios</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/rmorales/tiritas.png" class="imgIzq" height="215" width="277"><big>El otro día me ocurrió un caso que quiero contaros, algo que me hace creer que no está todo perdido mientras existan personas así, tal vez no tenga mayor importancia, pero para mí la tiene ya que en los tiempos que vivimos, uno no está muy acostumbrado a gestos de tal generosidad. </p>
<p>Aunque pueda resultar un tanto humorístico, todo empezó hace unos días cuando me quemé el dedo meñique con el aceite al freír un huevo, éste saltó como si estuviera vivo y me quemó, como consecuencia me salió la consiguiente ampolla, hasta aquí todo normal, pero lo realmente importante de esta pequeña historia, lo que de verdad me sorprendió, es que dos días después, estando yo en el metro una muchacha de unos 25 años se acercó a mí y se sentó a mi lado, sacó algo del bolso y me lo ofreció, yo pensé en primera instancia, por su forma y tamaño que era un chicle, pero lo que me estaba dando era una tirita para que me la pusiera en el dedo, mejor dicho, ella misma me la puso, cosa que le agradecí entre sorprendido y extrañado por lo infrecuente. </p>
<p>Como ya he dicho antes, esto puede que no tenga importancia, pero según la sociedad en la que nos ha tocado vivir, no es muy normal un acto de tal generosidad, o al menos yo no estoy acostumbrado a esos detalles en esta sociedad en la que cada uno va a lo suyo, yo incluido. </p>
<p>Este hecho me hace pensar que aún hay gente buena por el mundo, y me da esperanzas de que en la sociedad siga habitando el germen de la buena voluntad. </p>
<p>Bueno, en fin, eso es todo, sólo quería que supierais que a veces ocurren pequeños milagros que nos hacen un poco mejores.</big>
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/03/23/una-buena-persona#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>La otra muerte.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/02/23/la-otra-muerte</link>
<pubDate>2008-02-23T11:03:03+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Cuentos mínimos.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p> </o:p></span><img src="myfiles/rmorales/muerte-1.jpg" class="imgIzq" height="360" width="270"><big>El día había amanecido un tanto oscuro, pero yo me sentía optimista a pesar de que un ligero dolor en el hombro izquierdo me molestaba sobremanera.</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Pero de repente y sin saber cómo, me encontré en un lugar oscuro y sin ventilación; no supe hasta después, a última hora, cómo había llegado hasta allí, pero de momento allí estaba, metido en un agujero rodeado de tierra por todas partes, sin apenas movilidad posible para poder rebullirme entre las angostas dimensiones de aquella especie de túnel. Mis miembros se tropezaban constantemente con las estrechas paredes que me rodeaban y con las raíces de los árboles que sin duda crecían por encima de mí, y yo seguía sin saber cómo había podido suceder tal cosa, sólo sé que estaba escarbando en algo parecido al inicio de una cueva, un lugar sin luz y bajo tierra según creía.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Anteriormente recordaba que momentos antes estaba en un prado que creí ver lleno de lápidas mortuorias, el aire era respirable y repleto de grandes arboledas, pero de repente, caí en lo que creí ser una fosa común dada sus amplias dimensiones, enseguida algo me cayó desde arriba, era la tierra que descansaba al borde de la fosa y que sin saber el motivo había comenzado a caer sobre mí.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Excavé y excavé sin saber adónde iba, deshaciéndome las uñas en cada intento de escapar de aquel horrible lugar, empecé a bracear como un loco para tratar de buscar la superficie y el aire que comenzaba a faltarme, pero cada vez que hacía un movimiento, cualquier movimiento, me introducía más en las profundidades que me abrían sus brazos y me acogían en su seno, justo lo contrario de lo que yo naturalmente deseaba.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Lo único cierto es que el agujero por el que nadaba en arena húmeda, embarrada, era cada vez más estrecho y mi avance era cada vez más penoso.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>En ese momento la ansiedad me invadió al darme cuenta de que jamás podría salir de aquel laberinto de tierra y piedras, y que además, había comenzado a invadirme un terror mortal al darme cuenta de que tal vez estuviera excavando boca a bajo con lo que cada vez me alejaba más de la superficie.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>De repente encontré un espacio más abierto, hice fuerza con las manos para acceder a él hasta conseguirlo, avancé un poco más y enseguida pude asir, aterrorizado, un objeto que enseguida deduje no era otra cosa que el alargado hueso de un cadáver, allí podía moverme con algo más de facilidad, pero la presencia de aquellos huesos me indicaba claramente que estaba muy alejado de la superficie, y entre grandes espasmos de desesperación, completamente a oscuras, pude comprender por fin que estaba enterrado entre cadáveres, enterrado en vida en una tumba que ni siquiera era la mía, pero seguía sin saber como había llegado hasta allí.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Entonces lo comprendí todo: sin duda alguna estaba muerto aunque no sabía cuál había sido la causa, pero eso ya no era importante, el caso es que estaba allí y no había tenido conciencia de mi propia muerte hasta que me vi rodeado de tierra y huesos por todas partes..., pero mi corazón latía, podía sentir el golpeteo alocado por la ansiedad bajo mi pecho, “es sólo cuestión de tiempo, puesto que jamás podré salir de aquí hasta que fallezca definitivamente”, me dije entre convulsiones; “¿así que esto es todo?; no hay nada más allá de la muerte, sólo otra muerte horrible rodeado de cadáveres pestilentes y de tierra repleta de gusanos”.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Luego mi corazón comenzó a debilitarse paulatinamente..., cada vez más lento..., cada vez más lento, comenzó a faltarme el aire mientras mi pecho subía y bajaba alocadamente y mi boca se abría en busca del ansiado aire, pero cada vez que abría la boca para respirar se me llenaba más de tierra que yo mismo desprendía con las uñas ya completamente descarnadas.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Entonces el corazón se paró, dejó de latir y me quedé inmóvil en ese momento crítico, pero yo seguía respirando, entonces comprendí que estaba enterrado junto con un cadáver que acababa de expirar y que el corazón que oía no era el mío sino el suyo. Es decir, que después de la muerte hay un estado de conciencia en la que uno se da cuenta de todo lo que ocurre, y entonces me pregunté qué es lo que pasa con aquellos que incineran, ¿Los queman estando vivos todavía?<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>En ese momento supremo, no supe predecir quién tenía más suerte, si yo al ser enterrado vivo o ser abrasado dentro de una caja aún con vida o con lo que quedaba de ella.<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Y poco a poco me fue invadiendo una somnolencia que me sumió en algo más de tranquilidad, no vi largos túneles de luces intensas al fondo, ni vi mi alma ascendiendo o descendiendo a ninguna parte, ni ángeles ni demonios...<br />
</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><big>Luego, cerré los ojos lentamente, y después, la nada.</big></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p> </o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p> </o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p> </o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p> </o:p></span></p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/02/23/la-otra-muerte#comentarios
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</item>

<item>
<title>Las cuentas de la sociedad.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/02/10/las-cuentas-la-sociedad-</link>
<pubDate>2008-02-10T09:51:47+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Todo a 100.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/rmorales/politico.jpg" id="img_0" class="imgcen" height="346" width="250"><br />
<big><br />
El pobre trabaja,</p>
<p>El rico le explota,</p>
<p>El soldado defiende a los dos,</p>
<p>El contribuyente paga por los tres,</p>
<p>El vago descansa por los cuatro,</p>
<p>El borracho bebe por los cinco,</p>
<p>El banquero estafa a los seis,</p>
<p>El abogado engaña a los siete,</p>
<p>El médico mata a los ocho,</p>
<p>El sepultador entierra a los nueve</p>
<p>Y el político vive de los diez.<br />
</big>
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/02/10/las-cuentas-la-sociedad-#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>¿Dónde están nuestros derechos?</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/02/09/adonde-estan-nuestro-derechos-</link>
<pubDate>2008-02-09T10:28:31+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Esto Es Lo Que Hay.</category>
<content:encoded><![CDATA[<table align="center" border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="653">
<tbody>
<tr>
<td>
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="653">
<tbody>
<tr>
<td background="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_04.jpg" width="26">
</td>
<td align="center" width="597">
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td background="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_05.jpg" height="13" width="100%"><img src="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/spacer.gif" height="1" width="1"></td>
</tr>
<tr>
<td>
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="602">
<tbody>
<tr>
<td width="265"><a rel="nofollow" target="_blank" href="http://info.es.amnesty.org/c/r?EMID=09901JU0AMPTT02BEPE5QRS017I5J3Q"><img src="http://www.es.amnesty.org/boletindenoticias/ai_simpatizantes_07_sinboletin.gif" alt="Amnistía Internacional - Logo" border="0" height="107" width="265"></a></td>
<td width="337">
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" height="107" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td>
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0">
<tbody>
<tr>
<td height="26"><img src="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_08.jpg" alt="" height="26" width="168"></td>
<td>
</td>
<td>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
<tr>
<td height="45">
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0">
<tbody>
<tr>
<td background="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_11.jpg"><img src="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_11.jpg" alt="" height="36" width="74"></td>
<td><a rel="nofollow" target="_blank" href="http://info.es.amnesty.org/c/r?EMID=09901JU0AMPTU02BEPE5QRS00U426M1"><img style="border: 0px solid ; width: 88px; height: 36px;" src="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_14.gif" alt="Reenviar"></a></td>
<td><a rel="nofollow" target="_blank" href="http://info.es.amnesty.org/c/r?EMID=09901JU0AMPU402BEPE5QRS007KC792"><img style="border: 0px solid ; width: 93px; height: 36px;" src="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_15.gif" alt="Hazte socio"></a></td>
<td><a rel="nofollow" target="_blank" href="http://info.es.amnesty.org/c/r?EMID=09901JU0AMPTV02BEPE5QRS01L2IT8M"><img style="border: 0px solid ; width: 81px; height: 36px;" src="http://www.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_16sintienda.jpg" alt="Tienda"></a></td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
<td background="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_06.gif" width="26">
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
<tr>
<td background="http://web.es.amnesty.org/boletindenoticias/images/ai_simpatizantes_18.gif">
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td width="26">
</td>
<td align="center">
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td width="31">
</td>
<td style="text-align: left;" width="571"><span style="color: rgb(145, 146, 146);" face="Helvetica, Arial, sans-serif" size="1">07 / 02 / 2008</span></td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
<td width="25">
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
<tr>
<td background="http://www.es.amnesty.org/boletindenoticias/index_es_socios_files/ai_simpatizantes_18.jpg">
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td width="26">
</td>
<td align="center">
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="595">
<tbody>
<tr>
<td><img src="http://www.es.amnesty.org/boletindenoticias/index_es_socios_files/intro_cuadro_01.jpg" alt="INTRODUCCIÓN" height="66" width="595"></td>
</tr>
<tr>
<td>
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td background="http://www.es.amnesty.org/boletindenoticias/index_es_socios_files/intro_cuadro_02.jpg" width="34">
</td>
<td bgcolor="#ffffff">
<p>                        <a rel="nofollow" target="_blank" href="http://info.es.amnesty.org/c/r?EMID=09901JU0AMPU002BEPE5QRS00C9TJ3V"><img style="border: 0px solid ; width: 523px; height: 364px;" alt="Menores" src="http://web.es.amnesty.org/elpoderdetuvoz/img/censura.jpg"></a><br />
                        <span style="color: rgb(0, 0, 0);" face="Helvetica, Arial, sans-serif" size="3"><span style="font-weight: bold;"></span></span></p>
<p>                        <span style="color: rgb(0, 0, 0);" face="Helvetica, Arial, sans-serif" size="3"><span style="font-weight: bold;"></span>El Gobierno de España lleva ocho meses impidiendo<br />
que veas este spot de Amnistía Internacional en los<br />
canales de televisión nacionales. Han dicho que no es<br />
de utilidad pública y que además es publicidad<br />
partidista y política (prohibida fuera del periodo electoral)<br />
y por ello amenazan con multar a los medios de<br />
comunicación que lo emitan.</span></p>
<p>                        <span style="color: rgb(0, 0, 0);" face="Helvetica, Arial, sans-serif" size="3">Ayuda al<br />
Gobierno a rectificar: <a rel="nofollow" target="_blank" href="http://info.es.amnesty.org/c/r?EMID=09901JU0AMPU002BEPE5QRS00C9TJ3V">entra ahora y difunde el spot!.</a></span></p>
<p>                        <span style="color: rgb(0, 0, 0);" face="Helvetica, Arial, sans-serif" size="3"></p>
<p>Amnistía Internacional</span></p>
</td>
<td style="text-align: left;" background="http://www.es.amnesty.org/boletindenoticias/index_es_socios_files/intro_cuadro_04.jpg" width="39">
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td><img src="http://www.es.amnesty.org/boletindenoticias/index_es_socios_files/intro_cuadro_05.jpg" alt="" height="88" width="514"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/02/09/adonde-estan-nuestro-derechos-#comentarios
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<item>
<title>Sólo por cuestiones laborales.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/01/27/sailo-cuestiones-laborales-</link>
<pubDate>2008-01-27T11:07:33+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">El club de los corazones solitarios</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/rmorales/trabajador.gif" id="img_0" class="imgizqda" height="306" width="268"><big>Ustedes, mis amigos de siempre dirán que he escrito mucho en éste blog durante estos dos años y medio, y se preguntarán que ahora, de repente, dejo de aparecer, por eso creo que es el momento de contar la razón por la que ahora no lo hago con la misma frecuencia.</p>
<p>No es que esté cansado de La Coctelera, ni que no tenga nada que decir, aunque también es posible que se me haya secado el cerebro teniendo en cuenta mi condición masculina, pero la realidad es otra y es que sencillamente no tengo tiempo.</p>
<p>Desde hace dos meses estoy trabajando y la verdad es que acabo tan cansado que por las tardes sólo deseo echarme una buena siesta, los sábados y los domingos que estoy libre los dedico a ver el correo olvidado durante la semana y pasarme por vuestras casas para comentar sobre lo que habéis escrito, o sea, que no tengo tiempo para escribir.</p>
<p>En cualquier caso eso no significa en absoluto un abandono por mi parte de La Coctelera, prometo que en cuanto vuelva a tener tiempo atacaré de nuevo, ¿qué os creéis? ¿Qué os vais a librar de mí tan fácilmente?. Pues no.</p>
<p>Entre tanto, me conformaré con leeros, que por ahora es casi lo único que necesito.</big>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/01/27/sailo-cuestiones-laborales-#comentarios
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<title>Sobre Guantánamo.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/01/12/sobre-guantaanamo-</link>
<pubDate>2008-01-12T09:53:21+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Esto Es Lo Que Hay.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/rmorales/bush1.jpg" id="img_0" class="imgcen" height="267" width="382"><br />
<span style="font-family: Helvetica,Arial,sans-serif;"><br />
Seis años después de que el 11 de enero de 2002 fueran trasladados a Guantánamo los primeros detenidos, la verguenza continúa. En Guantánamo, el triste símbolo de la guerra contra el terror, aún permanecen más de 270 personas. Detenidas sin que se les haya acusado formalmente de ningún tipo de delito. Sí es delito sin embargo el trato que se les da:<br />
condiciones que constituyen tortura o trato cruel, inhumano o degradante, y sin derecho a impugnar la legalidad de su detención.</p>
<p>                        Muchos de los detenidos presentan graves trastornos de salud, tanto<br />
físicos como mentales. Como Abdul Hamid Al-Ghizzawi, que aún padeciendo<br />
graves problemas de salud, está recluido en la instalación más dura de<br />
Guantánamo y se teme por su vida.</p>
<p>                        Exigimos al gobierno de los EEUU el cierre inmediato de Guantánamo.<br />
Firma para enviarle a Bush el mensaje que debería haber entendido después de seis años. Conseguiremos cerrar este centro ilegal, ilegítimo e inmoral. <a rel="nofollow" target="_blank" href="http://info.es.amnesty.org/c/r?EMID=09901JU09V5DG02BEPE5DIJ01HB73PS">¡Cerraremos Guantánamo!</a>.</p>
<p>PS:<br />
Trabajar todos los días por los derechos de las personas, a los que<br />
otras personas y gobiernosniegan, es posible, con un <a rel="nofollow" target="_blank" href="http://info.es.amnesty.org/c/r?EMID=09901JU09V5DE02BEPE5DIJ003GGEO3">sencillo<br />
clic</a> pasarás a formar parte de Amnistía Internacional.</span><span style="color: rgb(0, 0, 0);" face="Helvetica, Arial, sans-serif" size="3"></p>
<p>                        </span></p>
]]></content:encoded>
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</item>

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<title>Don Cipote de La Manga.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2008/01/06/don-cipote-la-manga-</link>
<pubDate>2008-01-06T10:46:05+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Cuentos mínimos.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/rmorales/tom_jones.jpg" id="img_1" class="imgizqda" height="302" width="242"><big> </p>
<p>Me llaman Cipote y soy de La Manga, me llaman Cipote por las medidas exageradas que uso en la entrepierna y como he vivido hasta hace poco en La Manga, pues eso, que todo el mundo me conoce como Cipote de La Manga. Además soy un señor con clase y cuarentón y todas esas cualidades unidas hacen que según mis cálculos me hagan más interesante y sexy para las jovencitas inexpertas, si es que hay alguna.</p>
<p>Acabo de separarme de mi mujer, esto hay que decirlo porque hoy en día un hombre se puede casar por lo civil con otro hombre, y como consecuencia, divorciarse de él, pero yo no soy de esos, yo me casé con una mujer, como Dios manda, y ahora me he separado de ella hace sólo unos meses. Ante mi nuevo estado de soltería, me he visto completamente desligado de las ataduras matrimoniales que me habían mantenido atado y bien atado durante más de 20 años. Ahora, por fin me veo, a esta edad, rayando casi la cincuentena, libre para hacer lo que quiera, cosa que había deseado durante la mayor parte del tiempo que duró mi matrimonio, aunque a decir verdad, alguna escapadita me hice, que uno es muy hombre y tiene que alternar como es debido.</p>
<p>A partir de ese feliz día, comencé a hacer todo lo que me habían negado, me di de forma un tanto desaforada al güisqui Dick que es mi favorito, me fumaba dos cajetillas diarias de tabaco negro y me echaba colonia Varón Dandy para oler bien.</p>
<p>Como ya he dicho vivía en La Manga, pero al separarme me marché a vivir a Madrid porque según decían, en la capital era donde había más oportunidades de prosperar; además, en La Manga las mujeres ya me tenían un poco calado y no ligaba nada, cosa que en Madrid seguro que no me iba a pasar.</p>
<p>Un día, recién llegado, me preparé para ligar, vistiéndome con mis mejores galas, esto es, unos pantalones vaqueros de pata de elefante ajustados al muslo para marcar paquete, que había comprado en un Todo a 1 euro, aunque la verdad es que me costaron algo más, en realidad me quedaban un poco ajustados pues la tripa me rebosaba por la cinturilla y andaba algo incómodo; luego me puse mis zapatos nuevos de rejilla y unos calcetines blancos de esos que llevan dos bandas de colores azul y rojo en los bordes, una camisa blanca con flores rojas, muy ceñida y con chorreras para marcar músculo aunque también "michelín", y me calcé una cazadora vaquera negra con cuello de borrego, aunque la verdad es que no hacía mucho frío, teniendo en cuenta que estaba en pleno mes de julio, pero como molaba me la puse. Me peiné con gomina estirándome el pelo hacia atrás y me dejé caer unos cuantos mechones sobre la frente, mi pelo entonces era negro y reluciente porque también  me eché brillantina.</p>
<p>Pero el primer día que salí y al querer entrar al baile, un gigantón parecido a Hulk que había plantado en la puerta, me miró de arriba a abajo mientras me acercaba y al querer entrar, se puso en medio y me espetó a bocajarro, mientras me ponía su mano -que más bien parecía una manopla de béisbol- en las chorreras de mi reluciente camisa:</p>
<p>-¡Tú, no!</p>
<p>Y no me dejó entrar porque según dijo entre dientes y con cara de Harry el Sucio, llevaba una pinta poco adecuada y ropa de supermercado.</p>
<p>Pero si molo, si soy moderno, le dije yo a modo de explicación, a lo que él me contestó en un tono como de no querer repetirlo más veces: ¡Fuera! Dijo apuntándome con su dedo de morcilla a la nariz.</p>
<p>Por no querer liarla el primer día me busqué otro sitio, cerca de Tirso de Molina donde me enteré que sí dejaban entrar a todos, y allá me fui.</p>
<p>¡Jo! Iba hecho un figurín, fardaba un montón y seguro que las mujeres cuando me vieran bien, no me iban a quitar ojo.</p>
<p>A media tarde y con el sudor del bailoteo, he de decir que bailaba solo porque las chicas no se atrevían a acercarse, la pasta que me había echado en la cabeza comenzó a hacer un efecto urticante y a picarme de tal modo, que acabé con los pelos tiesos de tanto rascarme. Tendría que haberme lavado la cabeza –pensé-, antes de echarme tanto potingue.</p>
<p>Me peiné mientras me miraba en el espejo de detrás de la barra y comprobé que tenía pinta de eso que llaman "lolailo". Perfecto, me dije, todas las chicas me miraban y algunas se reían con disimulo, por lo que deduje que mi éxito era total, así que seguí saliendo todos los jueves y sábados que es cuando más se liga en Madrid, con la misma pinta, que era una mezcla entre componente de ABBA (da igual cuál de ellos), Los Chunguitos (da igual cuál de ellos) y Farruquito. Aunque a decir verdad, desde que había llegado a la capital no me había comido una rosca, todo era cuestión de tiempo. Las chicas me miraban, sí, y hasta se reían cuando me miraban de arriba a abajo, como había hecho el portero del baile, pero de ahí no pasaba, con lo cual, yo me daba a los cubatas, acodado en la barra mientras todo el mundo bailaba.</p>
<p>No me explicaba qué es lo que sucedía, yo estaba seguro que así vestido llegaría el día en que habría de ligar, y que cuando me conocieran un poco más, las niñas me estarían esperando a que llegara al baile, deseosas de que las sacara a bailar, pero mientras eso llegaba, no hacía más que repetirme a mí mismo: “Para que luego digan que el tamaño importa”.</big>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;" lang="ES"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
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<title>Cenas de Navidad.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/12/29/-estaa-horno-bollos-no-ni-bollos-ni-para</link>
<pubDate>2007-12-29T10:28:02+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Monólogos.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/rmorales/77160348_0792ab5cf3_o.jpg" id="img_0" class="imgcen" height="271" width="361"><br />
<big><br />
No está el horno para bollos, no, ni para bollos ni para nada, y no es que uno esté enfadado por el precio de las cosas, que perfectamente podría estarlo, es que  llevo tres días comiendo de esas cosas que sobraron en Navidad como si se fuera a acabar el mundo al día siguiente, y uno prefiriera morir de una indigestión que víctima de una intensa lluvia radiactiva; juro que ya no puedo más, estoy tan gordo que estoy harto de rodar como una noria, como canta Camilo VI a grito pelado, y todavía queda una pierna de cordero entera que pasará a ser historia sin duda en Nochevieja, además de los consabidos polvorones, turrones, mazapanes, peladillas, ¡que horror! Sólo de pensarlo me entran los siete males, que debe ser algo así como las siete plagas de Egipto.</p>
<p>Pues a eso me refería cuando escribí “Luces de Navidad” el otro día, donde todo es exceso, con lo que nos sobró podía haber cenado una familia entera, pero no, me lo comeré todo yo solo y no daré nada a nadie...</big><em>¡es mío! </em><br />
<big><br />
En fin, que entre ponte bien y estate quieto uno va ingiriendo de todo lo que le ponen por delante y claro, uno se lo tiene que comer que para eso estamos en Navidad y mejor reventar antes que sobre.</p>
<p>Luego vendrán las visita a los gimnasios y dietas de adelgazamiento para recobrar la línea, esa que en mi caso es una línea curva u ondulada según se mire, oronda y fofa de tanto cochifrito navideño,</big><big> como si me hubiera retratado el mismísimo Rubens,</big><big> y es que uno es de hueso ancho y propenso por tanto a engordar todo lo que come, con lo que lo más seguro es que acabará la Navidad con dos tallas más en los extrarradios de la cintura, y convirtiéndose así en un Papá Noel, un Papá Noel a la española con mucha cuchifritanga repartida por los lomos, así que no tendré más remedio que esperar a las rebajas para comprarme un par de pantalones que se adapten a mi cuerpo serrano... de panceta serrana, quiero decir.</p>
<p>¿Y saben lo peor de todo? Que el año que viene la Navidad amenaza con volver y que comenzará allá por el mes de agosto; menos mal que para entonces ya tendré unos pantalones de repuesto para no tener que salir en chándal a la calle, que es lo único que me sirve después de tanta comilona.</p>
<p>Pero no quiero acabar sin recordar a una mujer que luchó por las libertades de su país, porque entre tanto despilfarro navideño la vida sigue, y para recordárnoslo y demostrarlo, ahí tenemos el salvaje  asesinato de Benacir Bhutto, una mujer que hizo todo lo posible por implantar la democracia en Pakistán y a la que los indeseables de siempre ¿Al Qaeda? han preferido quitar de en medio antes de que peligre su odiosa e infamante guerra santa contra todo los que no son de su misma y despreciable cuerda.</p>
<p>Feliz Año.</big>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"> <o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
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</item>

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<title>Luces de Navidad.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/12/06/luces-navidad-</link>
<pubDate>2007-12-06T11:16:16+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Esto Es Lo Que Hay.</category>
<content:encoded><![CDATA[
<p><img src="myfiles/rmorales/20051221222911-aria-navidad04-jpg.jpg" id="img_0" class="imgizqda" height="405" width="272"><big>Tengo últimamente tan poco tiempo para escribir que a fuerza de dejar pasar el tiempo este articulillo se me está quedando antiguo, así que me he prometido a mi mismo que de hoy no pasa sin que lo acabe y lo publique.</p>
<p>Como ya pueden intuir por el título, en esta ocasión les quiero hablar de la Navidad, sí, porque todo hace indicar que esta fiesta netamente religiosa ya está aquí, y no sé el porqué, pero cada año empieza antes.</p>
<p>Antaño la Navidad empezaba oficialmente el día de la lotería, el 22 de diciembre; luego ya se encargó El Corte Inglés de recordarnos cuando empezaba, ya que habitualmente era el centro comercial quien daba el pistoletazo de salida con el magnificente Cortilandia y con sus anuncios de televisión: “Ya es Navidad en El Corte Inglés”, y ¡hala!, todo el mundo al centro comercial a gastarse las pagas... quien las tuviera.</p>
<p>Pero ya no, este año no, porque al menos en mi barrio y como es natural en todo Madrid, y por extensión en toda España, que eso del consumismo llega a casi todos los rincones, las luces navideñas están colgadas de las farolas desde últimos de octubre convirtiendo a la península en un inmenso árbol de Navidad de luces de colores. Pues menos mal que hay que ahorrar energía que si no.</p>
<p>Entonces te das cuenta que de nuevo irremediablemente la Navidad nos ha vuelto a coger de la solapa haciéndonos un año más viejos y haciéndonos recordar a aquellos que se han marchado a lo largo del año, de repente, que es como se marchan todos, como Fernando Fernán Gómez: “¡Coñó, la navidá!”, diría él con su voz de trueno desde lo más profundo de su espíritu cabreado, pero con su alma eterna de anarquista, que la Navidad nos atrapa todos los años, que casualidad, por la misma fecha.</p>
<p>Como les dije el año pasado a tenor de lo mismo, ya está aquí la Navidad, cuando llega esa última hoja del calendario blanco y frío, repleto de felicitaciones y de fiestas, uno no sabe si meterse debajo de la cama, huir a Bosnia Herzegobina, que allí parece que de momento está la cosa tranquila, o salir corriendo... pero, ¿debajo de qué cama esconderse, si por estas fechas quien más quien menos debajo de cada cama tiene unas zapatillas con polvorones y una copita de anís?; que asco, con lo poco que me gusta a mí el anís, pero menos aún que me lengüeteé un camello baboso buscando un tentempié de media noche.</p>
<p>Por otro lado, salir corriendo, ¿adónde? Si en cuanto pones un pie en la calle estás apunto que te vuelen la boina con un petardo de los gordos por aquello del nacimiento del Niño Dios y tal, que ya quisiera Israel unos de esos obuses para dejar como “regalo” a los pobres palestinos.</p>
<p>Bueno, en fin, que no me gusta la Navidad más que nada por coherencia personal, no soy creyente y me repatean las fiestas religiosas; no me gusta la Navidad porque no hace falta que lo sea para poder reunirme con la familia y con los amigos; no me gusta que la gente se proponga ser mejor aunque siga cultivando la misma mala leche de siempre; no me gustan los excesos en la mesa mientras nos enseñan las imágenes de la pobreza extrema, pongamos, en la India por ejemplo; no me gusta ver como un niño se muere de hambre en África por poner un continente más cercano mientras yo me atiborro de cenas opíparas; no me gusta ver como los niños de nuestro primer mundo disfrutan de sus juguetes por partida doble, de los de Papa Noel y de los Reyes Magos, mientras otros muchos miran con ojos golosos los anuncios de la tele a través de la pantalla, aquellos regalos que jamás podrán conseguir.</p>
<p>Por todo ello no me gusta la Navidad, pero es que además -dicho desde el mayor de mis respetos pero también desde mi máxima incredulidad-, ¿quién puede creerse que Jesús nació de una madre virgen y que vino al mundo para salvar a toda la humanidad? Y si eso es cierto, ¿a qué humanidad se refieren, a la del primer o a la del tercer mundo?</p>
<p>Por favor, un poco de respeto para todos.</big>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
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<title>La familia. II. Rafael y Sergio. </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/27/rafael-y-sergio-ii-</link>
<pubDate>2007-11-27T11:05:56+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">El club de los corazones solitarios</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/rmorales/S7300191-1.JPG" id="img_1" class="imgcen" height="296" width="393"><br />
<big><br />
Rafael, mi primer hijo, es un niño –para mí siempre lo será- que jamás nos ha dado un disgusto grave, su madre y yo siempre hemos sido conscientes de que nuestra labor de educadores ha sido buena, al menos estamos satisfechos de ella, pero es justo reconocer que facilitada por el buen espíritu de él –de ellos-; hemos tenido la inmensa suerte de que hayan salido así, tal vez porque tanto ella como yo, tuvimos buenos sentimientos que inculcarles, pero en lo que se refiere a Rafael, él lo agradeció siendo un ejemplo que todavía perdura hoy, a sus 32 años. El niño.</p>
<p>Mal estudiante –como yo- pero muy laborioso y cumplidor –como su madre, no como yo que siempre fui un poco vago, jejeje, en fin-, él se afanaba como podía en estudiar, algo que le costaba demasiado, tal vez por eso no le gustaba mucho, pero sacaba sus notas con un esfuerzo fuera de lo corriente, cosa que agradecíamos y apreciábamos más de lo que él creía. A él lo que le gustaba era jugar con sus amigos y soñar, como lo hace ahora escribiendo esos sueños suyos tal vez incumplidos que a uno se le escapan de la realidad de la vida. Como sueño yo, como sueña todo el mundo.</p>
<p></big><strong>Rafael</strong><big> o </big><a href="danibegood" title="http://www.lacoctelera.com/danibegood" id="link_0">Danibegood</a> <big>, como ustedes gusten, tiene algo especial, tiene esa sensibilidad que yo admiro y amo y que seguramente ha heredado de sus progenitores o lo más probable de él mismo, que para eso uno se labra su propio camino una vez descubierto y aprendido el sendero correcto, eso que llaman futuro y destino.</p>
<p></big><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/rmorales/Sergio22.jpg" id="img_0" class="imgizqda" height="410" width="294"><strong>Sergio</strong><big>, es el pequeño, un niño de ya 30 años el chiquillo, como si fuera hijo de Cronos y hermano de Zeus, era el terror de los mares y los terremotos, un torbellino. Ahora sólo exige que le den tiempo para organizar las cosas en las que se mete; si lo consigue, él sacará todo lo bueno que lleva dentro que es mucho, igual que su hermano es leal, sincero, comprometido con la sociedad, responsable, pero además es emprendedor y arriesgado en los negocios que inicia, pero que no acaba casi nunca porque el engranaje de la suerte no va, de momento, con él, aunque estoy seguro que con el tiempo acabará deteniéndose en algo que le pique la curiosidad y le haga ilusión, porque ha empezado tantos negocios sin fortuna que estoy seguro que acabará encontrando esa suerte que hasta ahora le ha sido esquiva, o eso, o retirarse a los campamentos de invierno y emprender una vida más convencional.</p>
<p>A todo esto sólo le falta –a parte de la suerte necesaria para todo-, que encuentre la mujer que termine de convencerle, porque hasta el momento no ha tenido la suerte ni la convicción necesaria para encontrar la mujer adecuada, o tal vez la mujer no le ha encontrado a él; eso me inquieta pues no me cabe duda que la mejor compañera que uno puede tener en la larga singladura de la vida es tener una pareja.</p>
<p>También está mi único hermano </big><strong>José Luis</strong><big> al que adoro y al que también conocen por </big><a href="lacavernadelcalvo" title="http://www.lacoctelera.com/lacavernadelcalvo" id="link_1">La caverna del calvo</a> <big>. Un tipo simpático y cachondo al que le gusta viajar y descubrir nuevos horizontes, una de las mejores formas de adquirir cultura.</p>
<p>En fin, ésta es mi auténtica familia, además de tíos, primos, una sobrina y una cuñada diseminados entre Sevilla, Valencia y Madrid, y otra hija a la que me niego a denominar como nuera, una familia, en fin, a la que me gustaría tener más cerca y ver más a menudo, pero comprendo que las cosas son como son y esto es lo que hay.</p>
<p>PS.- Me preguntarán el porqué de contarles todo esto, pues tal vez porque tengo la necesidad de contarles de lo que estoy tan orgulloso. Y perdónenme que ahora utilice el sustantivo “amigo” con desmesura, pero qué palabra más bonita: Amigo, aunque más bonita es si añadiéndole una s la convertimos en plural, cuantos más amigos se tengan más rico se hace uno:</p>
<p>Amigos míos, si quieren tener unos buenos amigos, unos amigos para toda la vida, leales y para siempre, háganse amigos de ellos, de mis hijos, de mi hermano y de paso, sean amigos míos.</p>
<p>No les defraudaremos.</p>
<p>Lamento que el artículo haya salido un poco extenso, pero eso es todo lo que tenía que decir de ellos.</big>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"></span><span style=""><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/27/rafael-y-sergio-ii-#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>La familia. I.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/25/la-familia-i-</link>
<pubDate>2007-11-25T11:12:30+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">El club de los corazones solitarios</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/rmorales/bosques.jpg" id="img_0" class="imgcen" height="266" width="400"><br />
<big><br />
No sé la razón por la que las cosas que más amo están lejos de mí, debe ser un síndrome, una pesadilla o un maleficio que a mí me ha caído como una enfermedad o una maldición, acostumbrado como estaba a tener a mi familia lo más cerca posible.</p>
<p>En un principio, en la génesis de todo, quise tanto a mi mujer que a fuerza de eso o tal vez por eso me echó de casa... por plasta; pero, ¿es qué no se debe amar con todo lo que la naturaleza te da sin dejarse nada en el cajón de la indiferencia? Debe ser que uno no sabe entender la vida tal y como se la presentan. Será que uno la quiere acomodar a su gusto y casi nunca salen las cosas como uno las planea.</p>
<p>Pero sí hay algo que ha salido como yo quería, ahora, quiero tanto a mis hijos que como se dice, daría la vida por ellos sin dudar, ellos son lo primero en mi existencia; luego, mi nieto, </big><strong>Daniel</strong><big>, al que le tengo un amor sobrehumano y distinto, fuera de lo normal; por que él fuera feliz daría mi brazo derecho, el izquierdo y hasta las dos piernas para que él creciera exento de maldades, tal y como lo han hecho mis hijos, libres de trampas sociales, amando a los seres humanos, sean de la condición, nacionalidad y color que sean... Pero claro, mi nieto será como tenga que ser y yo le querré del mismo modo.</p>
<p>¿Qué no habré apostado con el mismísimo diablo -a pesar de mi infelicidad eterna, si es que existe algo eterno-, porque mis hijos hayan salido como han salido... porque mi nieto sea en el futuro una buena persona?</p>
<p>Tengo dos hijos a los que amo profunda y desinteresadamente, que es como se quiere a los hijos, hoy les quiero hablar brevemente de ellos. Uno se llama </big><strong>Rafael</strong><big> al que ya conocen </big><a href="danibegood" title="http://www.lacoctelera.com/danibegood" id="link_0">(Danibegood)</a> <big>, y el otro </big><strong>Sergio</strong><big>, al que no conocen de nada.</p>
<p>Partamos de la base teórica pero cierta de que amo a los dos por igual. Los quiero porque son mis hijos, pero también porque han crecido de forma admirable: han sido unos niños y ahora son unos hombres ejemplares que siempre han sabido respetar al prójimo, para ellos nunca han existido diferencias entre razas y todos los seres humanos son iguales, sean de la clase social que sean y el color de su piel, y algo muy importante: respetan a la mujer como lo que es, una igual digna de todo el elogio que merece su esfuerzo por no sobrepasarnos, cosa que les sería fácil de proponérselo, o en todo caso, hacerlo como es debido, por la izquierda y con el intermitente puesto, la mujer suele estar a la altura que su capacidad intelectual exige.</p>
<p></big><em>Continuará...</em>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/25/la-familia-i-#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>Desprotegidas.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/19/desprotegidas-</link>
<pubDate>2007-11-19T10:25:47+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Todo a 100.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/rmorales/burundi.jpg" id="img_0" class="imgcen" height="292" width="419"><br />
<span style="font-family: Helvetica;"><br />
En Burundi, las mujeres, sólo por el hecho de ser mujeres, están<br />
desprotegidas. Tanto en la guerra como la paz, las mujeres sufren de forma<br />
generalizada diferentes formas de violencia sexual, entre ellas, la<br />
violación.</span><span style="font-family: Helvetica;"></p>
<p>Mujeres y niñas han sido y son violadas por parte de militares,funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, personas de la comunidad e incluso por<br />
familiares. La impunidad de la que disfrutan las fuerzas gubernamentales<br />
y grupos armados desalienta a las mujeres y niñas a la hora de denunciar ante las autoridades. </span><span style="font-family: Helvetica;"></span> <span style="font-size: 12pt; font-family: Helvetica; color: black;"></span></p>
<p style="color: rgb(7, 8, 7);" class="MsoNormal"><span style="font-family: Helvetica;">El caso de N.E<span style="font-weight: bold;">., </span>una niña de 6 años, de Cibitoke, en Bujumbura ilustra esta impunidad. N.E. fue violada por un joven de 18 años. Su madredenunció el<br />
asunto a la policía; sin embargo, su esposo echó la culpa de la violación a niña. El presunto violador fue detenido pero como la madre de éste no podía llevarle comida a la cárcel, la policía lo dejó en libertad.</span><span style="font-family: Helvetica;"> </span></p>
<p style="color: rgb(7, 8, 7);" class="MsoNormal"><span style="font-family: Helvetica;"></span><span style="font-family: Helvetica;">Tú puedes ayudar a N.E. y a miles de niñas y mujeres en la misma situación, pidiendo a las autoridades de Burundi que garanticen el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual.</span></p>
<p style="color: rgb(7, 8, 7);" class="MsoNormal"><span style="font-family: Helvetica;">Para ellas tu firma es importante. Dedícalas un poco de tu tiempo </span><span style="font-family: Helvetica;"> </span><span style="font-family: Helvetica;"><a rel="nofollow" target="_blank" href="http://archiv.fagms.de/c/r?EMID=09901JU08728M02BEPE4MCC017MLNGO">firmando<br />
esta petición al Presidente de Burundi. </a></span><span style="font-family: Helvetica;">Y si quieres trabajar todos los días defendiendo los derechos humanos de personas como tú,</span><span style="font-family: Helvetica;"></span><span style="font-family: Helvetica;"> </span><span style="font-family: Helvetica;"></span><span style="font-family: Helvetica;"> </span><span style="font-family: Helvetica;"><a rel="nofollow" target="_blank" href="http://archiv.fagms.de/c/r?EMID=09901JU087VO202BEPE4MCC00OUB4P1">únete<br />
ahora </a></span><span style="font-family: Helvetica;">a<br />
Amnistía Internacional.</span><span style="font-family: Helvetica;"></span><a rel="nofollow" target="_blank" href="http://archiv.fagms.de/c/r?EMID=09901JU08728M02BEPE4MCC017MLNGO"><span style="font-family: Helvetica;"></span></a><br />
<span style="font-size: 12pt; font-family: Helvetica; color: black;"><br />
Esteban Beltrán</p>
<p>Director - Amnistía Internacional</span><br />
<span style="font-size: 12pt; font-family: Helvetica; color: black;"><br />
                        </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;">PS:<br />
Amnistía Internacional es una organización independiente y financiada por personas asociadas y comprometidas con la defensa de los derechos humanos.Tu colaboración, por pequeña que sea, es lo único que nos permite seguir.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"></span> </p>
]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/19/desprotegidas-#comentarios
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</item>

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<title>Que todos vean a qué se juega en China.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/19/que-todos-vean-quao-se-juega-china-</link>
<pubDate>2007-11-19T10:20:42+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Todo a 100.</category>
<content:encoded><![CDATA[<table style="width: 347px; height: 296px;" border="0" cellpadding="0" cellspacing="0">
<tbody>
<tr>
<td width="320"><span style="color: rgb(6, 110, 177);" face="Arial, sans-serif" size="3"><strong>Pekín<br />
                                        2008: que todos vean a qué se juega en China</strong></span></p>
<p>                                      <span style="color: rgb(0, 0, 0);" face="Arial, sans-serif" size="2">Con tu firma demuestras al gobierno chino<br />
                                        que sabes a qué se juega en su país. Y cuantas más personas hagan lo mismo que tú, más<br />
                                        consciente serán las autoridades del gigante asiático de que las violaciones de los derechos humanos no se pueden ocultar ni siquiera detrás de la espectacularidad de unos Juegos<br />
                                        Olímpicos.</span></p>
<p>                                      <span style="color: rgb(0, 0, 0);" face="Arial, sans-serif" size="2">Por eso queremos pedirte algo: ayúdanos<br />
                                        a difundir esta campaña. <a rel="nofollow" target="_blank" href="http://web.es.amnesty.org/china/china.php?amnistia=reenvio">Reenvíasela<br />
                                        a tus amigos y amigas</a>.</span>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>                            <img style="width: 225px; height: 110px;" src="http://web.es.amnesty.org/china/imagenes/china-2008_muerte.gif" alt="Muerte"><img style="width: 225px; height: 110px;" src="http://web.es.amnesty.org/china/imagenes/china-2008_tortura.gif" alt="Tortura"></p>
]]></content:encoded>
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</item>

<item>
<title>Foto en sepia.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/16/foto-sepia-</link>
<pubDate>2007-11-16T11:42:00+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Todo a 100.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/rmorales/yo-1951.jpg" id="img_0" class="imgcen" height="400" width="312"></p>
<p>Me cuesta trabajo creer que éste de aquí arriba pueda ser yo, pero sí, sí, soy yo, Rafael, el auténtico, el genuino, el original.</p>
<p><strong>Anita desde su Rincón</strong>, (Grrrr, no sé por qué no puedo insertar su enlace), de la que admiro su capacidad para meternos en líos por su inventiva, se le ha ocurrido que publiquemos una foto antigua, ésta es la más antigua que tengo, de hecho es la primera que me hicieron, tenía exactamente 10 meses, y lo dicho, contemplándola, es-que-no-me-lo-puedo-creer.</p>
<p>¿Qué será lo siguiente que se le ocurra a nuestra querida Anita?</p>
]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/16/foto-sepia-#comentarios
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</item>

<item>
<title>Mordekay. Capítulo II.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/13/mordekay-capaatulo-ii-</link>
<pubDate>2007-11-13T10:55:46+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Cuentos mínimos.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/rmorales/perros_peligrosos.jpg" id="img_0" class="imgcen" height="314" width="391"><br />
<big><br />
“Soy Mordekay, el ejecutor y he venido para matarte”, me dijo mientras me mordía la oreja con sus dientes desportillados y verdes de suciedad.</p>
<p>“¡Joder, a matarme, nada menos!”, pensé yo aterrorizado mientras observaba su boca ensangrentada por el mordisco.</p>
<p>Su aliento me llego diáfano hasta mi nariz, la cual arrugué intentando repeler su aroma putrefacto y fétido de cadáver en descomposición, mientras intentaba pensar que aquella pesadilla no me podía estar pasando a mí.</p>
<p>Pero en ese preciso momento, un vaivén del vagón desequilibró al irascible hombretón, cosa que aproveché para darme la vuelta y ponerme de rodillas ante él intentando levantarme.</p>
<p>Eso era lo último que yo hubiese querido, pues no se debe doblar la rodilla ante el agresor, pero gracias a eso conseguí cogerle de un pie y desequilibrándolo, tirarlo hacia atrás con gran esfuerzo, pero entonces, apareció en su defensa un perro negro, fiero y grande que yo no había visto antes y se abalanzó sobre mí mordiéndome el tobillo mientras sacudía la cabeza a un lado y a otro como un demonio. Mientras el animal, que era un fiero y babeante Pit Bull me sacudía la pierna sin poder soltarme de sus fauces, me fijé en sus ojos de fuego, unos ojos rojos, inyectados de sangre que se fijaban en mí con inusitado y monstruoso interés. </p>
<p>Durante ese corto intervalo de tiempo, Mordekay se había levantado y, apartando al perro negro de un puntapié, se tiro de cabeza a por mí sujetándome furioso del cuello con sus manazas de retroexcavadora, las cuales comenzaron a apretar mi garganta con un afán indescriptible, mientras yo pasaba del rojo al morado en cuestión de pocos segundos.</p>
<p>Mordekay se había acercado tanto a mí que las babas que expelía su boca me rociaron el rostro, mientras que yo, muerto de asco pero más aún de miedo, gritaba y peleaba y pataleaba para tratar de zafarme del abrazo mortal a mi cuello. Ya estaba a punto de rendirme y dejar de luchar por la vida que se me escapaba por la boca, mientras me preguntaba el porqué de aquella muerte absurda y sin explicación que sin duda iba a tener a manos de aquel energúmeno irascible.</p>
<p>Pero en ese momento... bipbipbip... bipbipbip...</p>
<p>...Con ritmo repetitivo, un sonido irritante por lo intempestivo de la hora llegó hasta mis oídos, era un ruido que ya había oído en otras ocasiones; poco a poco fui familiarizándome con aquel soniquete ciertamente desagradable, hasta que pude darme cuenta de que se trataba de un despertador, alargué la mano hacia la mesilla de noche y apreté el botón para pararlo, mientras una sensación de tranquilidad y calma me invadía, al comprender que todo el episodio había sido un sueño, una pesadilla que afortunadamente ya había pasado.</p>
<p>En la oscuridad me senté en la cama y me restregué los ojos feliz de que todo hubiera sido un mal sueño, pero esa felicidad duró poco ya que antes de encender la luz, noté una punzada de dolor en la oreja y recordé el sueño, pero también noté algo más que me erizo el cabello de la nuca: había alguien más en aquella habitación, en ese momento, un escalofrío me recorrió la espalda pues un sexto sentido me indicaba que estaba en peligro inminente, notaba que había un cuerpo extraño en la habitación, muy cerca de mí, demasiado cerca de mí; con un sobresalto, giré la cabeza hacia la nada de la habitación y allí, en completa oscuridad y al borde de mi cama donde yo había pasado la noche, pude distinguir dos puntos luminosos y rojos y un sonido inquietante, un jadeo animal que me aterrorizó, mientras alguien comenzaba lentamente a retirarme las sábanas dejándome al descubierto; no supe si encender la luz, ya que ciertamente me hallaba paralizado por el miedo. </p>
<p>Junto al animal pude distinguir una silueta que estaba inclinada hacia mí, era la figura de un cuerpo humano extremadamente alto y grande, en ese momento recordé con horror que aquella silueta, aquel hombretón que estaba junto a mi, al borde de mi cama, me recordaba ni más ni menos que al individuo con el que había estado soñado durante toda la noche, o tal vez para mi desgracia ya no fuera un sueño, sino que todo se había convertido en realidad, ahora comprendía, ya al borde de la locura, que el desconocido había vuelto, que estaba allí, vigilándome y extendiendo sus manos peludas hacia donde yo estaba, ya no me cabía ninguna duda: ¡era Mordekay el ejecutor, que definitivamente había venido a por mí para matarme!</p>
<p></big>
<div style="text-align: center;">FIN</div>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;" lang="ES"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
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</item>

<item>
<title>Mordekay. Capítulo I.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/09/mordekay-capaatulo-i--2</link>
<pubDate>2007-11-09T10:59:00+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Cuentos mínimos.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><big>Aquello fue una pesadilla que no me pudo haber pasado a mí.<br />
----------------------------------------------------------------------</p>
<p></big><img src="myfiles/rmorales/demonios_entre_los_hombres.jpg" id="img_0" class="imgizqda" height="425" width="320"><big>El desconocido, de aspecto siniestro entró en el vagón, y sin mediar palabra alguna de por medio, se acercó vertiginoso hacia mí como si me conociera de algo, cuando pensé que me iba a saludar, me asió por el brazo y con una violencia impropia e inesperada por imprevista, me zarandeó y volteó con un giro de cadera, tirándome al suelo con tanta facilidad como si yo fuera un simple muñeco de trapo, sin que yo pudiera hacer nada por impedirlo ante mi sorpresa y estupefacción.</p>
<p>Mientras el convoy se alejaba de la estación del metro,  me fijé de refilón y por casualidad en su rostro, en ese corto espacio de tiempo sólo pude verle mientras se acercaba hacía donde yo estaba sentado, entonces, momentos antes de la agresión, pude adivinar que era un hombre frío y tosco, sin escrúpulos, que seguramente daba palizas por encargo del mejor postor, un individuo de cuidado, como un personaje sacado de alguna tenebrosa novela de Edgar Allan Poe, sin embargo, yo no sé el porqué sabía estos detalles de él, si era la primera vez que lo había visto y naturalmente deseaba que fuera la última.</p>
<p>Tenía los ojos hundidos que casi desaparecían bajo unas cejas espesas y negras que cruzaban como un guión el ceño sobre la nariz, y una gran cicatriz le cruzaba la cara como un tajo de norte a sur, desde la sien izquierda hasta la comisura de los labios, partiendo éstos en dos mitades como si de un trébol de cuatro hojas se tratara, la nariz aplastada y rota, seguramente en alguna pelea de taberna en el puerto, para rematar con un rostro picado de viruela y una barba cana, crecida y desaseada, que le confería un aspecto feroz y poco recomendable para ser una visita apacible.</p>
<p>Todavía hubo algo más que me llamó la atención antes de que se acercara a mí con sus manos extendidas hacia donde yo me encontraba: éstas eran grandes y macizas, morenas y con vello en el dorso, eran manos de matar, manos como guías de teléfono que podrían descuartizar a una persona casi sin proponérselo.</p>
<p>Una vez en el suelo y sin saber si era una buena idea, traté de levantarme, aún a riesgo de recibir algún golpe de propina; más tarde pensé que lo mejor era hacerse el muerto a ver si el energúmeno se marchaba, mas el agresor, con inusitada violencia y renovados bríos, me había puesto un pie en la espalda y tiraba hacia sí de mi brazo derecho impidiéndome cualquier movimiento liberador.</p>
<p>Yo intentaba revolverme para conseguir una posición favorable, a sabiendas de que si no trataba de defenderme, el desconocido me iba a hacer trizas, más todavía. Quería ponerme boca arriba para poder hacerle frente con las manos, pero mi debilidad y mi posición en el suelo hacía imposible conseguirlo, mientras que el atrabiliario desconocido apretaba su pie sobre mi espalda un tanto ya dolorida por la presión cada vez más fuerte, haciendo que me faltara la respiración.</p>
<p>Yo no conocía de nada a aquel airado acometedor violento, lo cual no impedía que mientras me pateaba como un energúmeno, me preguntara quién diablos era aquél sujeto que sin pregunta alguna me zarandeaba como si yo fuera el mayor asesino de la historia, como si yo le debiera algo o le hubiera infringido la mayor de las atrocidades a alguien de su familia o a él mismo.</p>
<p>Pero era difícil que yo le hubiera podido hacer algo a aquel individuo que me sobrepasaba por los menos dos palmos en estatura, que tenía el pecho como una puerta y una cerviz de miura que remataba con un pelo acaracolado sobre la nuca.</p>
<p>Intenté pedir socorro para que alguien me ayudara, pero estaba completamente solo en el vagón por lo que en ese momento mi futuro se veía un tanto sombrío.</p>
<p></big><em>Continuará...</em>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;" lang="ES"><o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;" lang="ES"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/09/mordekay-capaatulo-i--2#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>¿Qué hacemos con el amor?</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/01/aaquao-hacemos-con-amor-</link>
<pubDate>2007-11-01T11:04:47+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">El club de los corazones solitarios</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/rmorales/triste_amor.jpg" id="img_0" class="imgizqda" height="357" width="281"><big>Ésa es la pregunta: ¿Qué hacemos con él? ¿Darle la bienvenida cuando aparezca o salir huyendo en dirección contraria?</p>
<p>Lo digo porque hace tres noches que tengo el sueño despierto. Nunca pude pensar que una felicitación me sumiera en una profunda inestabilidad emocional.</p>
<p>Hace poco trataba de buscar la sonrisa que me faltaba, y miren por donde, casi un mes después de mi cumpleaños, alguien a quien yo adoraba hace unos pocos años me mando una felicitación por sms deseándome un buen día. Ni siquiera se acuerda de mi cumpleaños: “Felicidades. Que pases un buen día. Un beso”. Un beso que yo he recibido como si me lo diera Ella, aquel antiguo amor que yo pensaba ya olvidado y que ahora surge desde lo más profundo de un teléfono móvil.</p>
<p>Un beso que yo he recibido con toda la pasión que aún me queda después de lo ocurrido cuatro años atrás.</p>
<p>Cuatro años sin saber nada de ella que me dejaron sumido en una terrible depresión, cuatro años de angustia y desesperación que ya he superado creo que con nota, porque es cierto que el tiempo y la paciencia lo curan todo.</p>
<p>Pero, ¿ahora qué? Todo ha vuelto en mi memoria a la normalidad que me daban sus besos y su cariño, porque yo la sigo recordando como mi único amor verdadero, tal vez porque era el último; tal vez porque era el último, yo no la guardo ningún rencor a pesar del estropicio que me causó.</p>
<p>Sé que ella pudo ser la sonrisa que me faltaba, pero no sé si puede serlo ahora, tengo miedo a un nuevo fracaso, a que me vuelva a infringir ese dolor agudo en el corazón y en el alma por una nueva pérdida.</p>
<p>Y ahora está aquí, sé que mandó el mensaje como punto de partida para saber de mí, y yo no sé si contestarla para agradecerle esta tardía felicitación que me ha dejado transpuesto, o evitar por todos los medios el contacto de su voz.</p>
<p>Naturalmente, esto es algo que tengo que resolver yo solo, pero no sé si el sólo hecho de estar planteándomelo es simplemente debilidad al recordar de nuevo sus ojos, o un signo significativo de que aún queda algo en mi interior, ese rescoldo templado que parece inerme pero que está dispuesto a incendiarse e incendiarme de nuevo y convertirse en llama con la más suave de las brisas.</p>
<p>Éste es el problema: que, aún sospechando que puede volver a dañarme, casi estoy dispuesto a llamarla y que pase lo que tenga que pasar. Espero que el sentido común me dicte lo contrario.</big>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/11/01/aaquao-hacemos-con-amor-#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>El tercer pasajero.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/10/27/el-tercer-pasajero-</link>
<pubDate>2007-10-27T10:50:52+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/rmorales">Esto Es Lo Que Hay.</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/rmorales/alien.jpg" id="img_0" class="imgizqda" height="370" width="294"><big></p>
<p>Uno ve las imágenes y le parece imposible que una persona pueda ser tan cruel, tan inhumana, como el individuo que agredió de forma salvaje a la menor ecuatoriana en el metro de Barcelona.</p>
<p>Está claro que el salvaje es un individuo de mente desestructurada, con una cabeza sin contenido, sin nada dentro y sin el más mínimo sentido común ni respeto por los demás, una especie de skin de seso rapado sin sustancia en su interior.</p>
<p>Una vez dicho esto, ni una palabra más para tratar de calibrar o adjetivar a ese energúmeno que se califica por sí solo, que no merece la pena ni una mirada de compasión, a pesar de que a uno le dé mucha pena ver sueltos por la calle individuos de esa catadura moral.</p>
<p>Decirle a la menor agredida que para ella toda mi solidaridad, apoyo y respeto, y por extensión, a todos los inmigrantes de bien que han decidido establecerse en este país haciéndolo más rico y sabio culturalmente, aunque todavía haya personas en España que denigren a tanto extranjero invasor, sin acordarse de nuestro pasado más reciente, cuando muchos de nuestros antepasados más próximos se veían obligados a emigrar por culpa de esa España tan “apacible y culta”, según dice el PP.</p>
<p>Y por último, romper una lanza en favor del tercer pasajero que no tuvo el valor suficiente para enfrentarse al salvaje cavernícola, para mí eso no es reprochable, o al menos, no sin antes ponerme una mano en el pecho y tocarme el corazón para confesar sin pudor que yo no sabría lo que habría hecho de haber estado en su lugar, que para eso el miedo es libre y que todo depende del momento; que sí, que me hierve la sangre al contemplar la escena y que poco hubiera faltado de haber estado allí para no agarrar del pescuezo al salvaje, aunque después me hubiese pateado los costillares, pero eso nunca se sabe hasta que no se está en una situación semejante. Al menos, él demostró, con su actitud pasiva tener una reacción más humana que el sinvergüenza agresor de la menor ecuatoriana.</p>
<p>Para concluir, si se fijan en la ilustración que acompaña este artículo, quiero que tengan claro que entre la ecuatoriana agredida, el argentino pasivo y el español salvaje, no deben tener ninguna duda, el Alien es éste último, es el único que no pertenece al género humano.</p>
<p></big>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><o:p></o:p></span></p>
</p>]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/rmorales/post/2007/10/27/el-tercer-pasajero-#comentarios
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</item>
 
</channel>
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