Te marchas y dejas a dos distancias mi cuerpo, mi corazón, mi alma. Todo sentido de vida se marcha contigo y también me deja, por ir contigo, toda manifestación de una sonrisa. Que pequeñas cosas me quedan entre la puerta de esta que ya no es mi casa y el oscuro cuarto, oscuro muy oscuro. Solo me quedó el sabor de tus palabras para ...