UN DE MAYO

Una enorme fuerza mueve al mundo
a la construcción y la destrucción
al amor y al odio
recorremos laberintos oscuros,

recónditos, luminosos

con llantos, con risas,

este mundo se limita a un ¿cuanto vale?

¿Cuánto cuesta? ¿Cuál es el precio?

de esto y aquello de ti, de mí

la necesidad limita la libertad

obligándonos a succionar

una miserable teta marchita...

llamada trabajo ¡Tal como es hoy!

traba- bajo traba que adoro

en mi universo bajo

y me enmugro y me limpio

niego, afirmo, pierdo, encuentro,

muelo, pico, macero, golpeo,

selecciono, sirvo, miento, aguanto,

craneó olvido, odio, rechazo, fatigo...

oigo la voz del patrón, tan humano

que me pide por favor!

tan miserable que me obliga por la fuerza

que me explota por la ley

y en el trabajo, bajo me reclaman

y reclamo mas bajo que alto

tan alto hasta cerca de morir...

cuanto más alto clamo

y convincente reclamo

no solo por mí, sino por miles

que con militancia

me hacen revivir, volver a reclamar

a pesar del miedo y que me

convencieron de no rezongar

por que la culpa es mía.

Pienso una vez más, un siglo más...

¿y si él no existiera?

¿si el patrón no robara

lo que de mi bajo trabajo queda?

¿y pudiera ser libre?

en este tiempo, en este universo

y mi espíritu,

se pudiera ligar a lo que hago

sin alquiler

y en ello pudiera soñar...

¿Cómo se llamaría...

Aquello en lo que no hubiese explotación?

¿Qué sería?

¿Vocación, arte, ciencia, gozo,

Placer, tal vez servicio?

Cuando se haga habrá que crear

Un nombre que no trabe y no baje.

Esto se hará cuando lo hagamos....

ELESEIDA.