Julio Satarsa es un empleado público que vive en la capital de Chile, Santiago, un decepcionado de la vida y las cosas, de la sociedad principalmente.
Tiene su hogar bien formado, esposa y tres hijos, dos mujeres y un hombre.
Satarsa es un hombre triste por naturaleza y se conforma con ver la vida pasar, intentando al máximo atesorar esas pequeñas cosas que componen el día a día, que considera las más valiosas y perdurables.