Fragmento Unitario de “Partidas de Lucero Arueta”, Novela: ..."paquete, ...Nada, ...Centro Genicario"...
(!)Click para "Archivo"(?); ver otros posts(?!).
Fragmento Unitario de “Partidas de Lucero Arueta”, Novela.
(...) Finalmente me encamino hacia el Oeste, por la calle en donde encontraría al problemático recital. Y allí puedo ver, a una cuadra, la fiesta del Centro Genicario, distinguiendo la puerta iluminada.
Entre las crudas luces, ya estaba Bébe esperándome.
-¡Qué bien!. Me asomaba para ver si caías; y justo apareciste. Parece que tuviste tiempo de hacer compras-. Bébe reparaba en el inmenso paquete atado que yo cargo en los brazos. -¿Qué llevás ahí, un televisor?-, me pregunta jocosamente.
-En realidad, tuve tiempo de hacer algunas compras, pero ya las despaché por el Expreso-. Dudo de develarle en el momento, en esa puerta tan iluminada; entonces me acerco para susurrarle: -Es notoria la caja, cierto; pero no tiene nada, sólo aire. Como aparenta de importancia y fragilidad y es tan grande; la uso como truco para obtener un poco más de espacio por la calle. Es por la angustia, ¿sabés?. Tuve una charla que me dejó sin aire-, le aclaro. Yo estaba haciendo gestos para imponer discreción a Bébe. Después llegué a pensar que toda la escena podría parecerle ridícula a algún observador, si lo hubiese. Por esto hice que nos alejáramos de las luces, para poder darle a saber de tanta indagación en aquel bar. También comentarle de mi entrada en el departamento abandonado de la calle Bolívar, para hacer mi paquete.
-Vos debés de haber estado soñando-. Y Bébe me observa acusadoramente. 
-¿Qué te pasa?. Mirá; un swami “Degalli”, dice que en los sueños es cuando más logramos acercarnos a conocer al Espíritu-. Le acoto yo a Bébe, y continúo agregando: -No es que el estar soñando nos vaya a dar más inteligencia; no por sí mismo. Pero soñar se parece a algo que alguna vez vamos a conocer; o que quizá ya conocimos, y lo tenemos olvidado. ¿O vos no creés en el despertar a una conciencia espiritual?-.
Conminé a Bébe con gestos para que entráramos. Y así pude descubrir un hueco retirado en donde colocar mi caja. Entendía que Bébe aceptaba mi afirmación; y ahí estribé para proseguir:
-Para saber de aquello sin tiempos, no nos va a alcanzar con soñar pasivamente. Tenemos que hacer algo así como una triangulación con lo que soñamos-.
Ya me había entusiasmado con esta ocasión imprevista, de hacer conocer mis puntos de partida. Y estaba dispuesto a entrar en detalles, con el ejemplo de cómo había yo construído mi derrotero de esta noche. Cuando Bébe me hizo dirigir la atención hacia una mesita, detrás de la cual hay alguien sentado tranquilamente. Mi amigo Bébe Clemente me mira entonces en una interrogación muda y completa, con picardía. Yo permanezco callado mirando eso.
-Ahí tenés. Como el crédito de tus sueños-, dice Bébe después de mi silencio. –Ese señor no está ahí para vender nada. Si le quieren dar dinero, lo va a recibir. Pero él no cobra nada ni vende Nada-.
Yo la pienso un poco...
-Si entendí bien... El tipo se sienta ahí, para tomar el fresco y transactar, a cuenta de que realmente no hace Nada. Que viene, arma su mesa, se sienta en su silla y espera... Como si nada. Todo lo hace como si nada-.
-Te has dado cuenta; sos eficaz-, dice Bébe.
Ya estuvimos en el interior del Patio, donde había bastante gente y ruido. Algunas parejas bailaban con la música de acordeones.
-Algunos están seguros que de esta manera se despojan de afecciones. Por lo menos saben, que no tendrán que ocuparse de lo que pagaron. Pues han comprado Nada. Y ellos dan crédito para que esa Nada sea Efectiva. Mirá;- puntualizó: -Vos le das crédito a tus sueños para orientarte despierto. Ellos prefieren darle crédito a la Nada-. Bébe subraya: -No sé si alguien tiene razón-.
-Creo que hay que ver lo que se busca. Si estás buscando estar; y simplemente eso-, arriesgo yo; -entonces invertir en Nada puede ser placentero. Pero si uno está tratando de darse cuenta de un sentido mayor; cabe buscar por una razón de signos. ¿Y dónde vas a encontrar una mejor capacidad significativa que en el sueño?; pregunté. –Porque en el sueño-, añado; -nuestra capacidad de simbolizar funciona sin problemitas del tipo picadura de insecto. En el sueño, nos ponemos en fase con algo, que jamás cada uno podrá comprender sólo por sí mismo. En el sueño se significa una muestra en paralelo con nosotros; pero de lo que siempre ha sido y siempre será-.
-Mirá Arueta; teníamos que llegar a ciertas cosas-, dice Bébe. –Aguantame un rato, que voy a buscar una gente que quiero presentarte-, agregó. Y se me iba alejando lentamente Bébe, mostrándome intermitentemente las palmas de las manos.
Dentro de la marea humana del festejo, yo me dí a circular suavemente. Pero no pude engancharme con ninguna conversación. Además, cualquier colocación estable que buscase, me resultaba incómoda. Así que me iba acercando a la galería alrededor del Patio, con una bebida cómplice en la palma de mi mano.

La galería brilla con iluminación perpetrante; la que había instalado allí “aquel ingenioso enmarcador dispuesto siempre”, para ayudar a la Dirección, con cualquier arreglo que fuera necesario.
Algunas de las religiosas internas, del Centro Genicario, se acercaban a un teléfono ahí, ordenadamente, pausando espacios entre cada una espacios. Me dedico con detenido sosiego frente a las zonas resplandecientes cercanas al teléfono, en cada iluminado cuadro. Todo el patio con su Festejo, se había rodeado de estas pinturas, iluminadas (...)/.
Link a 2º Fragmento:
AQUI.
Imgs': del pps Fantastic Photography, por maris BILDES<; y de http://www.flickr.com/daquellamanera
La Novela completa, por Google docs, con \Link/ Aquí.
(!)Click para "Archivo"(?); ver otros posts(?!).
