El hábito no hace al monje
Vamos, todos lo hemos hecho alguna vez. Cerramos los ojos, agachamos la cabeza, o miramos a otra parte cuando alguien lo pregunta.
Muchos cerrarán esta ventana sin dejar un comentario, pero pido compartir experiencias.
Nunca hablar sobre sexo fue malo.
Evidentemente, hablo sobre la masturbación. Quizás sea el tema, por desgracia, del que mejor sé hablar en esto del sexo. Es el más practicado, y el que tenemos ''más a mano'', nunca mejor dicho.
''Todos los chicos lo hacen'' Bueno, parece una frase un poco general, demasiado abierta y expresiva para lo variada que es la especie. Aunque mi experiencia me demuestra que es así, una vez estuve internado más de tres meses en un internado masculino. Chicos desde los 14 a los 19 o 20 años. Todos ellos se masturbaron aquel verano varias veces. Unos disimulaban más, pero la mayoría, durante la noche, y sobre la cama, sin ningún tipo de vergüenza o reparo.
El resto de la gente, no entiendo por qué, hacia como si eso no estuviese pasando, seguia durmiendo, o hablando entre ellos. Era un acto mudo.
Lo cierto es que, y siguiendo mi linea de torpeza habitual, descubrir el mecanismo de la masturbación, fue una tarea muy complicada para mí, que llegó bastante tarde.
Oía a los chicos hablar sobre esto y no entendia. Ese placer del que hablaban, de donde venía, como era. No me atrevía a preguntar.
Un día un viejo amigo de Jaén vino a pasar la noche a mi casa, teníamos como 14 años, quizás alguno menos. Un hetero en toda regla, pero muy inseguro, como todos los chicos. Hablamos muchísimo sobre sexo. Me sentí bastante cómodo haciendolo, porque así me sentía más normal. Entonces me pidió que le enseñara el pene. No me dió nunca vergüenza y él hizo lo mismo. Fue genial. Pude ver que no era un monstruo, y que mi adolescencia iba bien.
Entonces le pedí que me hablara sobre la masturbación, ''tienes que frotarte el pene''. Después de intentar frotar mi pene de veinte maneras distintas, lo olvidé por un tiempo.
Finalmente, hablando con otros tios de mi clase, veía que repetían un gesto con la mano. Probe a frotar de ese modo el pene. Funcionó! La primera vez fue un poco decepcionante. Pasó mucho rato y el final llegó solo por unos ligeros movimientos del pene, sin orgasmo ni eyaculación. Pero ya había descubierto el modo.
Después, bueno, los chicos de mi clase y yo solíamos
quedar para estudiar juntos, y siempre, siempre, acababamos la tarde con una masturbación en grupo (hetero, y cada uno individualmente). Siempre dude sobre si estos actos traspasaban o no la línea de la heterosexualidad. Parece que ellos nunca duraron que no.
Y hoy, bueno soy un poco más mayor, tengo la técnica bastante mejor controlada. Aunque no lo suelo hacer muy a menudo, siempre es algo agradable que hacer cuando estas agobiado o tienes mucho trabajo. Es toda una liberación, y te olvidas de tus problemas por unos minutos.
Contadme vuestras experiencias, y especialmente vuestras opiniones. Vamos!

Teorias adolescentes sobre el sexo, que nunca llegan a ser empíricas. No hay sexo en New York, hablamos del sexo en Torredonjimeno.
Eduardo dijo
La masturbación es un acto íntimo que expresa libertad e individualidad. Es la sexualidad sin compromisos, ni retardos, es la imaginación pura, un voyerismo virtual, puede ser ayudada con la pornografía o la imaginación. Se practica al ritmo de cada uno, y al tacto íntimo sin verguenza y prejuicios. No necesariamente involucra solo el pene, objetivo priomordial de la masturbación, sino otras zonas eróticas propensas al placer. No solo colobora con el stress, sino con la ansiedad sin saciar. En grupo es maravillosa, pero defintivamente tiene algo de gay. La sexualidad plena no clasifica las tendencias, es simplemente placer. Entre menos compromiso mejor. La masturbación física es una metáfora de la mental que nos hacemos todo el tiempo.
A veces corro a masturbarme al ver unos pantalones bien ajustados, una cola bien moldeada y con evidentes movimientos sensuales.
14 Junio 2005 | 04:09 PM