Tras mis dos últimas decepciones al ver las adaptaciones cinematográficas de “Los Girasoles ciegos” y “Los hombres que no amaban a las mujeres” , he decidido que en el futuro jamás veré una película basada en un libro con el que haya disfrutado. Haré una cosa u otra, pero no ambas. Los motivos son muy simples: los guionistas destruyen las ...