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3 Febrero 2008

El juego de los olores


Siempre que viajo cambio de perfume, así, puedo asociar cada lugar a un olor. Esta decisión es parte del pre-viaje, tan intenso como el propio viaje. La elección suele ser azarosa, pero es definitiva: sea cual sea, la memoria va a conservarla para siempre.
No entiendo por qué mi primer viaje a Londres huele a Genny, pero huele así, y cuando lo reconozco en alguien,por la calle, recuerdo aquellos días en Marble Arch comiendo peanut butter. Mi vida en Nueva York olía a L´eau d´Issey, un perfume tan extraordinario, que me hizo cambiar las reglas de este absurdo juego y seguir usándolo a la vuelta de Estados Unidos, cuando ya vivía en Madrid. Sigo así, por ejemplo, mi primer viaje a Japón olía a Eau du Ciel de Annick Goutal y mis últimas vacaciones en la Provenza a Parfum D´ete, de Kenzo, cuando la lógica dice que debería ser al contrario; pero este juego, sus reglas y el material que maneja no tienen lógica. Siempre que repito lugares, me planteo si repetir olores o no; algo que, de nuevo, dejo en manos del azar, ese gran amigo.


Igual ocurre en mi día a día. No soy muy estricta con la clasificación tradicional de perfumes de día-noche o de invierno-verano. Asocio olores a momentos en una suerte de caos que sólo yo veo ordenado. Ahora tengo cuatro:

Violet, de Marc Jacobs, con un frasco precioso muy bien copiado por Zara. Lo llevo en los días largos, que son muchos.
Pure White Linen, de Estee Lauder, que huele a ropa limpia y llevo en los días duros, para limpiarme.
Eau de Campagne, de Sisley, uno de los mejorer olores que recuerdo y que uso cuando se que todo va a estar bien.
Louve, de Serge Lutens, uno de los perfumistas más exquisitos del mundo, que cambié (al borde de las lágrimas) a mi amiga A. por el delicioso Tuberose Gardenia, de Aerin Lauder. Llevo Louve cuando me pongo guapa

Y así vivo y huelo. Agotador.

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8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Juanita

Juanita dijo

Hola... Es verdad que hay olores que permanecen en nuestro subconciente y nos traen recuerdos de lugares, de alguna persona en especial, de alguna situación o época. es agradable cuando el recuerdo es grato... tambien puede dejarnos nostálgicos por el pasado que ya se fue, precisamente por eso pienso que no es bueno saturarnos con tantas fragancias, se pierde ese encanto y se confunden los sentidos, siempre se debe tener una fragancia con la cual uno se identifique, como base, un olor capaz de decirle al resto del mundo sin que te vea: -Aqui estoy- Saludos amiga, éxitos.

3 Febrero 2008 | 02:48 PM

Marta

Marta dijo

Hacía tiempo que no me pasaba por aqui, y me ha encantado volver a leerte...a penas en la séptima línea me arrancaste un sonrisa, ya que ayer, yo misma, comía "peanut butter" en Marble Arch, y olía a Musk,de Astor, mi fragancia de supermercado que cada vez me cuesta más encontrar y que me rocío cuando necesito fuerzas para seguir adelante, buscando el camino,para volver a sentirme segura.
Un beso fuerte Ana, espero volver a coincidir contigo en algun momento pronto!!

Marta (ex-alumna comunicacion y moda IED)

3 Febrero 2008 | 04:04 PM

MARU

MARU dijo

ASI DICEN QUE SI QUIERES RECORDAR ALGO O UN LUGAR PARA SIEMPRE, UN PERFUME AYUDA Y DE HECHO ASI ES.... ME GUSTA TU BLOG Y TUS COMENTARIOS SOBRE TUS VIAJES.

SALUDOS MARU.

4 Febrero 2008 | 05:14 AM

antoño

antoño dijo

Que gusto, Ana, coincidir en Eau de Campagne. A mi que no me gustan los perfumes y si, mucho, los olores.

5 Febrero 2008 | 12:07 AM

bambu

bambu dijo

Te ha quedado un post muy proustiano, ¿eh? Me encantan los perfumes. Saludos con unas gotitas de la última de Carolina Herrera, que es la que llevo today.

5 Febrero 2008 | 11:25 AM

La Mer

La Mer dijo

Qué gran recuerdo el de la manteca de cacahuete en Marble Arch!

Yo también recuerdo con mucho cariño esa experiencia a los 14 años cuando mis padres me enviaban a aprender inglés. No recuerdo muy bien el olor pero creo que era Eau de Rochas que fue la que me acompañó durante toda la adolescencia.

Ahora L'Eau de Issey, Narciso Rodríguez y Envy de Gucci adornan mi cuarto de baño.

Enhorabuena por el blog.

5 Febrero 2008 | 05:11 PM

Prima

Prima dijo

Uf, qué recuerdos más maravillosos los que vienen a través de un perfume. Y qué rapido llegan. Yo suelo ser bastante fiel a los perfumes, pero me parece una idea estupenda lo de asociarlo a una ciudad, o a un momento en especial. Lo probaré.
Una buena idea, como todas las tuyas.
Precioso post. Gracias.

5 Febrero 2008 | 07:46 PM

raquel gratis total

raquel gratis total dijo

A mi me pasa tb con el marío...lo conocí cuando usaba cacharel pour homme, en plenos 90, y no lo dejo cambiar de olor!!

5 Febrero 2008 | 09:14 PM

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