SENTIMIENTO DE CULPA
Todavía algunas veces huele a sangre. Me lo han comentado ciertos clientes, pero en realidad siempre huele. Estoy convencido de que el resto no se atreve a reclamar, presa del recelo y la desconfianza. Lo sé porque no han vuelto a comprarme un polo en lo que va de verano. Mal negocio para un quiosquero de barrio.
El sentimiento de culpabilidad que me inunda es terrible ante la idea de cargarme la cámara frigorífica esta misma noche. Mañana avisaré al proveedor de helados y que la sustituya por una nueva. Total, si no vendo, él tampoco.
Y juro meter en sal el próximo jabalí que mate.
















tetanovicia dijo
Pero como se puede ser tan guarro y aqueroso. Dices que un jabalí, claro no te atreves a decir que era un cerdo, máxime siendo de donde eres, que todos sabemos que te gusta el "pata negra".
No quiero ponerme en tu camino, pues mi vida peligra.
20 Febrero 2008 | 07:04 PM