BENDITAS Y MALVADAS CHORBOAGENDAS
Cada vez que una amiga que tengo menciona que tiene que tirar de "chorboagenda" no puedo remediar las ganas de postear sobre el tema y reirme tanto pensando en lo implícito del asunto en cuestión, pero finalmente se me olvida, hasta que por fin hoy me vuelve a la mente, aunque por diferentes circunstancias. Y es que las chorboagendas femeninas tienen su valor, pues la persona en cuestión de la que hablo, cierto día perdió el bolso y su mayor preocupación no estribaba en la documentación, ni en enser personal alguno perfectamente renovable ni en el propio bolso en si por poner ejemplos sino en su indispensable chorboagenda de contactos innumerables y de todas las procedencias que sacan de cualquier apuro, el preciado tesoro forjado con la experiencia y súmmum del actual "girl power" por definir de alguna forma la tiranía y dominio opresor del que hacen uso algunas (y lo aplaudo) frente a los que correspondemos al otro género.
Creo que tenía los contactos clasificados por nombre (dato imprescindible que en la mayoria de ocasiones se obvia quedando como referente el apelativo que le dio notoriedad entre las amigas, aunque se lo haya cepillado tres o cuatro veces), teléfono, mail e incluso ciudad (éste, verdaderamente para las promíscuas geográficas, que ya se pierden y se obligan a marcar la ubiación del individuo). No me extrañaría que también, se anotasen aspectos relativos a su calificación , capacidad e incluso puntuación relativa al ámbito de actuación objeto del sujeto de la chorboagenda o incluso la categoría. Me lo estoy imaginando: quedar para salir, quedar para tomar algo, polvo rápido, tiene novia pero igual mañana no, para unas cañas o un café, tiene medio de locomoción, para cuando quiera que alguien me invite a cenar, intentarlo de nuevo a ver si se lanza de una vez, es divertido para un rato, quedar por quedar, etc..
Semejante reflexión viene la mente cuando me da por pensar que ha sido de todos esos rollos olvidados - sin registro alguno ni seguimiento en mi caso -, vividos en mis propias carnes. Al igual que alguien se preguntó un día a donde irán los besos que no damos, yo me pregunto lo mismo de esos rollos diplomáticamente arrinconados pero no por ello nostálgicos, divertidos e indignos completamente del tratamiento al que me refiero. En contraposición, y analizando hechos tanto pasados como recientes me doy cuenta que he sido - y probablemente seré más veces -, carne de cañón de chorboagenda y víctima de la coyuntura del "girl power" actual para tener que reflexionar sobre este divertido tema en forma de post.
¡Benditas y malvadas chorboagendas! ¿O no, chicas?
No tengo perdón.









Chipita dijo
Pobre amiga tuya. Sé bueno y pásale algunos contactos :)
21 Abril 2008 | 02:08 AM