Mi lugar de lectura
Llevo tiempo buscando el lugar idóneo donde leer cómoda y tranquila. Desde hace bastante tiempo no suelo pasar mucho tiempo en casa, por lo que mi tiempo de lectura es prácticamente los viajes en transporte público.
Pero la verdad, con el autobús o el metro lleno lo que menos apetece es sacarte el libro e intentar leer, aunque sea un poquito.
Viendo que mis lecturas en el transporte público han ido bajando considerablemente estos últimos meses, he probado diferentes alternativas. Una de ellas que siempre me ha encantado es la de leer donde sea: en un banco, en una cafetería, en la librería... El problema en este caso es la falta de tiempo, y la pereza que en realidad te da sentarte en un banco en invierno, o en la cafetería llena de humo y de ruido.
La última alternativa ha sido probar en casa. Cogerte un té y sentarte en el sofá a disfrutar de una tarde de lectura. Lo primero, qué tardes, diremos mejor noches, y lo peor de todo he comprobado que tengo un sofá horrible que no puedo estar sentada más de diez minutos. Me acaban doliendo el cuello y los brazos. Y no hablar de la cama, que en cinco minutos acabo dormida.
Sigo buscando ese lugar maravilloso donde la lectura sea fácil y relajante.




Lola Morales dijo
Sirama, una buena actitud hacia la lectura, es un habito que no podemos dejar de fomentar.
Saludos Lola
30 Noviembre 2007 | 07:10 PM