Lo peor del amor cuando termina son las habitaciones ventiladas, el solo de pijamas con sordina, la adrenalina en camas separadas. Lo malo del después son los despojos que embalsaman los pájaros del sueño, los móviles que insultan con los ojos, el sistole sin diástole ni dueño. Lo atroz es no querer saber quién eres, agua pasada, tierra quem...