Quiero...
Quiero gritarle al mundo mi dolor...
Quiero que todos sepan de mis penas,
que se apiaden de mí.
Quiero sentir el aliento de las miradas,
sentirme acompañada.
Quiero y no quiero sentirme así,
pero no me quedan salidas,
sólo el dolor de mi alma
que se empeña en acabar conmigo.

Jesús dijo
Es curioso. Eres una de las primeras personas que dejó un mensaje en mi blog, ha pasado más de un año sin saber nada el uno del otro y ahora, cuando me decido por tomarme un descanso, apareces de nuevo.
No dejo a nadie, tal como dices en tu comentario. Tan sólo tomo un respiro que considero necesario y son varias las razones para hacerlo de la manera en que lo he decidido.
Veo que sigues dolida. Tus razones tendrás. Esta es la manera en que puedo ofrecerte algo de compañía, como pides en este artículo. Si quieres hablar de ello, ya sabes dónde me tienes. Poco más puedo ofrecerte. Tan sólo decirte:
Gracias por acordarte de mí después de tanto tiempo. Si sigues escribiendo, seguiremos en contacto.
Te mando un beso.
14 Junio 2006 | 06:54 PM