Noches de radio
Son muchas las noches que escucho la radio, antes de dormir (algo que recomiendo, ya que suele haber programas interesantes).

Ayer, haciendo zapping entre emisoras de música, alguna de fútbol y tertulias me detuve en una que hablaban de libros. El invitado: Antonio García Barbeito, alguien de quien no he leído nada, aunque tengo ganas.
El prólogo de por sí (del periodista Fernando Ónega) ya anima a leerlo.Y después de escuchar la entrevista al escritor, más aún.
Comentaba con orgullo sus orígenes humildes en Andalucía -aunque no llegase a ser pobre-, y decía que ojalá todo el mundo fuese tan culto en lo suyo como los agricultores lo eran del campo, poniendo el ejemplo de lo que para nosotros es "eso" y que ellos identifican con el argot propio de la tierra.

Me sorprendió también cuando le preguntaron si creía necesario un Ministerio de Cultura y aseguró que consideraba más importante la Cultura sin Ministerio, o sin Casa de Cultura.
Dijo algo que me resultó "familiar": que más que estudiar -que en absoluto-, le gustaba leer y aprender (estoy de acuerdo con él: para mí estudiar lleva una connotación de obligación, mientras que la lectura es por placer, y lo que aprendes por gusto tarda más en olvidarse -si sucede-).
Su último libro: Palabras de Diario, es mi próxima lectura, seguro, (en cuanto termine Leviatán y Brooklyn Folies, de Auster).

