25 Agosto 2008
Decía el grandísimo escritor Ambrose Bierce (no era Poe, pero sus relatos de terror están entre lo mejor de lo mejor del Gótico Americano) en su muy recomendable “Diccionario del Diablo” que “boda” es la “ceremonia por la que dos personas se proponen convertirse en una, una se propone convertirse en nada, y nada se propone volverse soportable”.
Bierce siempre fue, con su pluma venenosa, un cascarrabias pesimista incurable. Y aunque me ha dado momentos muy disfrutables con su literatura, en esta ocasión no puedo estar más en desacuerdo con él. Y es que, para mí, “la cuenta atrás ha comenzado” (como decía en una promo de Canal Euskadi).
Un director de cine frustrado como yo (aunque cada día tengo más claro que, como alguna vez comentó Buñuel –otro cascarrabias de pro-, rodar es bastante aburrido), ha descubierto, no sin cierto regocijo, que preparar una boda es, ciertamente, bastante similar a preparar una película. No hablo del rodaje, postproducción, montaje, etc, sino de los preparativos, de la puesta a punto del proyecto. A saber:
-Escribir un guión (o más bien, un borrador, porque será mutilado y modificado en numerosas ocasiones).
-Que ese guión sea aceptado (porque pueden pasar meses o años hasta que salga de un cajón).
-Ajustar el presupuesto.
-Primeras modificaciones del guión.
-Buscar localizaciones, elegir escenarios, decorados, vestuario. Concretar la dirección artística. Pensar en la banda sonora.
-Fichar al equipo técnico. Ayudante de dirección (cura, familiares más cercanos), técnicos de iluminación, ambientación, escenografía, catering (iglesia y lugar del banquete). Operadores de cámara (fotógrafo, video… y algún animado familiar). Compositor de la BSO (músicos de la ceremonia, DJ).
-El casting del reparto/invitados. Como diría Zapatero, “largo, duro y difícil”: protagonistas, actores secundarios (aunque eso de “secundario” cada vez está peor visto; habrá que decir eso de “supporting actor”, como en los Oscar).
-Nuevos cambios de guión.
-Ultimar todos los detalles, cerrar todas las contrataciones, fijar el presupuesto final.
Y hala, a rodar. Un auténtico rodaje kamikaze, porque el rodaje dura sólo un día, vamos, menos que la peli más barata de Roger Corman. Más bien es como una grabación de esas sitcoms televisivas en tiempo real y con público en plató. Margen de error, mínimo.
Y después, a esperar el rendimiento comercial de la “película”, y su aceptación popular, el recibimiento del público y la crítica.
Esperemos que este “film” sea, como diría Jim Morrison, un “festín de amigos”, y no un infierno al más puro estilo “Apocalypse Now” (Coppola dijo que “Apocalypse Now” no era una película sobre Vietnam, ERA Vietnam).
Por lo tanto, y por todo lo anteriormente dicho, ya puedo decir que he saldado una de las cuentas pendientes que tenía en mi vida, “dirigir” una película. Pero ésta, será sin duda, la película más trascendental e importante que haga nunca.
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6 Septiembre 2007

Se dice pronto, pero son casi ocho meses los que éste nuestro blog subterráneo no aportaba nada nuevo; bueno, para ser exactos no aportaba NADA. Lo sé, es imperdonable mi pasividad, bien por trabajo, bien por asuntos varios, o bien por pura pereza.
En todo este tiempo han pasado muchas cosas. Pero nada me animó lo suficiente como para volver a empuñar el teclado en este autocomplaciente diario electrónico (bueno, más bien, mesiario, o anuario).
¿Qué podía empujarme de nuevo a este foro subterráneo? ¿Qué motivo podía encontrar para volver al redil cual hijo pródigo y de nuevo exponer mis tonterías y absurdeces a una parroquia ávida de sangre?
Sí, amigos. Pink Floyd.
PINK FLOYD VUELVEN.
Pero ¡¡tranquilos!! Éste es el titular más engañoso, tramposo y puñetero que he escrito en toda mi vida. En realidad, ellos siguen, excepto en contadas ocasiones, plácidamente disfrutando de los sesentaitantos viviendo de las rentas. Pero qué rentas. Se merecen estar tumbados a la bartola. El grupo, o más bien, la discográfica, celebra ahora el 40 aniversario de su histórico primer disco, aquella incomparable joya psicodélica de 1967 que fue "The piper at the gates of dawn" (El gaitero a las puertas del amanecer). Será una edición especial con tres discos; los dos primeros cedés corresponden al álbum completo en versiones mono y estéreo, y el tercero incluye todos los singles de los Floyd del 67, además de alguna rareza.
¿Un engañabobos? Para los que nos sabemos de memoria este maravilloso disco lleno de cuentos infantiles, vuelos galácticos, espantapájaros, gnomos y filosofía oriental, seguramente sí. Pero cuando tenga esta edición especial debajo del brazo, ¡seré el bobo engañado más feliz del mundo!
Y para los que no lo hayan oído nunca, que no pierdan más el tiempo. Hay que escuchar al menos una vez en la vida "The piper at the gates of dawn". Este álbum demostró que la música pop no tiene límites, reventando los cánones de la canción tradicional. Es pura psicodelia de los 60, dejando otros discos pretendidamente psicodélicos de la época (prefiero no decir nombres, que luego algunos se me soliviantan) en frustrados ejercicios de impotencia: en realidad lo que hicieron otros muchos grupos fue hacer canciones "normales" maquilladas de la psicodelia que tan de moda estaba a finales de la década en Londres y la costa oeste de Estados Unidos.
Además "The piper at the gates of dawn" contiene el que posiblemente es el mejor final de un disco que he oído nunca. Esa habitación llena de melodías, de aparatos mecánicos y rechinantes, sonando todos a la vez en una sinfonía descacharrante, para dar paso a un coro de ocas o gansos que parecen haber perdido el juicio, es el epílogo más inquietante, desconcertante, surrealista y esquizoide de la historia de la música pop.
Éste y otros muchos momentos mágicos se los debemos al malogrado Syd Barrett, fallecido el año pasado.Y es que sobre todo esta reedición supone el mejor tributo posible al joven músico de Cambridge. Él fue el auténtico hacedor de esta maravilla, él era el alma y el motor del grupo en aquella época antes de sumergirse para siempre en los abismos de su débil cerebro alucinado.
Gracias a él y al resto por haber creado un álbum irrepetible.
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31 Enero 2007
Casi dos meses después de mi último comentario, aparezco de nuevo en este blog subterráneo para compartir, mis queridos drugos, toda clase de opiniones, pensamientos y exabruptos sobre lo humano y lo divino. Y sólo algo muy poderoso podía motivarme lo suficiente como para retornar a éste mi querido diario público. Y el asunto en cuestión es una entrevista, la que mantuvo el que suscribe con un director mítico del cine español e internacional. Un subterráneo de los pies a la cabeza: Jesús, o Jess, Franco.
El máximo representante del fantástico y del terror de serie B made in Spain compartió durante más de media hora algunas de sus vivencias y experiencias con este humilde periodista. Y fue media hora de auténtico disfrute. Junto a su inseparable compañera Lina Romay, muy atenta a toda la entrevista, el "tío Jess" me explicó que, aunque no le gustan las etiquetas, eso de "cine caspa" lo acuñó él mismo, y que comenzó porque trabajó durante un tiempo con un productor portugués que tenía, precisamente, eso, mucha caspa; hablamos de algunos de sus actores fetiche, como Klaus Kinski y Christopher Lee, y de lo mal que le sentó que el productor le impusiera a Romina Power para encarnar a la Justine del Marqués de Sade; me confirmó que pudo haber trabajado para la American International, la productora del mítico Roger Corman, tras el éxito de su primera película importante, Necronomicon; se explayó con el gran Luis Buñuel, a quien conoció después de que el Vaticano les calificara a ambos "peligrosos para la moral cristiana"; tildó de "canallada" la famosa "Ley Miró" de los 80, que buscaba la calidad frente a la cantidad, pero que, para Franco, se cargó la industria; se regocijó contándome que llegó a ser un buen músico de jazz, su otra gran pasión junto al cine...
Hubo más temas, más recuerdos, más preguntas, y también otras muchas que se quedaron en el tintero por falta de tiempo. Pero antes de terminar, me aseguró que a pesar de sus casi 77 años, seguirá haciendo cine, porque para él, es como respirar. También le pregunté si se veía con un Goya honorífico tras una vasta trayectoria de más de 200 irreverentes y psicotrónicas películas, y me respondió riendo que no, que el Goya pesa mucho.
Al fin y al cabo, el Goya ya se lo llevan otros, aunque se queden en casa viendo la gala por la tele.
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4 Diciembre 2006
Hace unos días recibí en mi casa un paquete con la etiqueta de Anagrama, la prestigiosa editorial española. Cuando lo ví, supe al instante qué había en su interior. En efecto, dentro del sobre me esperaba un ejemplar de "Autorretrato del cronista", exhaustiva y muy disfrutable recopilación de textos del, para muchos, mejor crítico de cine que ha habido en España, el ya fallecido Jose Luis Guarner.
Junto al libro, una nota firmada por el señor Jorge Herralde, fundador y director de Anagrama:
"Estimado Txema: Te adjunto esta joya de mi querido y añorado Jose Luis Guarner. Cordialmente..."
Quince días antes, tuve el enorme placer de conocer personalmente a Herralde. Le entrevisté con motivo de su libro "Por orden alfabético", y aproveché la oportunidad para, tímidamente, expresarle lo importante que ha resultado para mí su labor editorial, ya que muchos de los libros publicados en España gracias a Anagrama forman parte de mi biblioteca de cabecera. En un monento dado, surgió el nombre de Guarner y Herralde me dijo que, si le daba mi dirección, me mandaría el libro mencionado antes.
Hace algunos años, en mis tiempos universitarios, me propuse que si alguna vez me atrevía a enviar los relatos que, por aquel entonces, escribía, lo haría, en primer y casi único lugar, a la editorial Anagrama, y a la atención de Jorge Herralde. Años más tarde, he resultado ser yo el receptor de un sobre de Anagrama, y enviado personalmente, no por un editor, sino, para mí, por El editor por excelencia de España. Vaya paradoja.
Y además ha demostrado ser un hombre de palabra. Gracias, señor Herralde.
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6 Noviembre 2006
Lo prometido es deuda. Como estas listas son siempre injustas, me había dejado en el tintero unos cuantos temas que ocupan un lugar selecto en mis preferencias musicales. Y como tampoco me apetece hablar de ningún otro asunto, digamos, más serio, que ya bastante tengo con la actualidad del día en el trabajo, prefiero relajarme un poco ahora, de noche, y frente a la luz del ordenador, recordando algunas canciones más de mi lista personal. Y son:
-Love Spreads, de Stone Roses (qué poco duraron estos chicos, pero qué buenos eran, demonios)
-A Forest, de The Cure (buff, agobiante, pegajosa, tétrica, esta canción le hubiera encantado a Poe)
-Rocket, de Smashing Pumpkins (otra pequeña joyita rock del ególatra calvorota Billy Corgan)
-Wont get fooled again, de The Who (majestuosa, espectacular, desbordante, excesiva, ¿cómo pude olvidarme de The Who en la otra lista?)
-Blue Hotel, de Chris Isaak (la música de este tío me evoca los Estados Unidos de la Ruta 66, Kerouac y David Lynch)y esto me recuerda que también es una de mis favoritas
-Route 66, de Bobby Troupe (en sus innumerables versiones, de Rolling Stones a Depeche Mode, da igual)
Estoy a esto de incluir en mi lista toda la discografía de El último de la fila y Manolo García. Dejadme pensarlo. Mmmmmm. Bah, no. (Esto en respuesta a algún irónico mensaje anterior)
Me despido. Podría deciros que me espera un vaso de vino barato para calentar esta fría noche de noviembre, pero no soy Bukowski. Me conformo con un té verde humeante junto al ordenador.
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30 Octubre 2006
Permitidme un humilde consejo.
Si no habéis visto "Infiltrados", la última de Scorsese, corred al cine. No os la podeis perder.
"Infiltrados" es otra obra maestra, una muesca más, en la insigne filmografía de Martin Scorsese. El cineasta neoyorquino vuelve a la temática en la que se mueve como pez en el agua, el mundo de los gánsters. El guión es magnífico: el esqueleto de la historia es un clásico scorsesiano: hombres solitarios en un entorno hostil, en busca de su identidad y de su redención, movidos por dilemas morales. Este leit motiv lo vemos en películas a priori tan dispares de Scorsese como, por ejemplo, "Taxi Driver", o "La Última tentación de Cristo", dos cimas del director italoamericano.
la peli dura dos horas y media, perono os asustéis: Scorsese nos lleva una vez más a un ritmo endemoniado, con un hábil montaje y una sugerente y cuidada banda sonora. Y los actores, en fin, están que se salen. Di Caprio me ha dejado anonadado, lo que nos demuestra que este tío sabe actuar, y mucho, siempre y cuando tenga a un buen director/asesor detrás (en un extremo, sus pelis con Scorsese, en el otro, "Titanic" con el ínclito -y vago- James Cameron). Nicholson, como siempre, en su línea, le permitimos todos los excesos. Martin Sheen... dios, que actor más desaprovechado, hasta Alec baldwin y Mark Wahlberg están perfectos.
INFILTRADOS es Scorsese con mayúsculas, o lo que es lo mismo, cine con mayúsculas.
Un día después de verla, seguía pensando en ella. Ese poso que me han dejado sólo unas pocas películas es lo mejor que puedo decir sobre esta joya.
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25 Octubre 2006
Jelou Pipol.
Cuánto tiempo sin escribiros, y sin escribirme. Es que últimamente no me motiva nada demasiado como para que merezca ser escrito en este blog subterraneo. Quizá por eso, porque mi quijotera no está para muchos trotes, me voy a tomar la libertad de enumerar, eso sí, desordenadamente, mis canciones favoritas. Hay de todo. Sin complejos. Seguro que me dejo muchas, y que no están todas las que son, etc, etc, pero qué quereis que os diga, este tipo de listas tan subjetivas y personales suelen gustar mucho y arrastrar importantes polémicas y polvaredas. Así que allá va. Vamos a ver.
-Ibiza Bar, Pink Floyd.
-Shotover Hill, Supergrass.
-No somos de Monforte, Siniestro Total.
-Cumpleaños Total, Los Planetas.
-More than a feeling, Boston.
-Rose Rouge, Saint Germain.
-Light my fire, The Doors.
-Paranoid, Black Sabbath.
-Its no good, Depeche Mode.
-Highway Star, Deep Purple.
-What is love, Haddaway.
-La femme D´Argent, Air.
-Lemon, U2.
-Every you, every me, Placebo.
-So sad about us, Manic Street Preachers.
-Wonderwall, Oasis.
-Black girl in the ring, Boney M.
-Fastlove, George Michael.
-Suspicious Mind, Elvis.
-April Skies, The Jesus and Mary Chain.
-(Can´t Get) my head around you, Offspring.
-In bloom, Nirvana.
-Fuel, Metallica.
-When the leeve breaks, Led Zeppelin.
-Great Hosannah, Kula Shaker.
-Where is my mind, Pixies.
-Encore une fois, Sash.
Bueno, y ahí lo dejo. Prometo, seguro, una segunda parte.
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14 Septiembre 2006
Siguiendo la estela de lo escrito meses atrás acerca del relativo fracaso televisivo de la estupenda serie "Mujeres Desesperadas" en Televisión Española, hoy toca hablar de "Perdidos", cuya segunda temporada estrenó anoche nuestra tele pública. Como me temía, "Perdidos", fue la tercera opción del prime time, tras Antena 3, líder de la noche (al menos lo consiguió con la entretenida "Última llamada" de Joel Schumacher), y Tele 5, con el estreno de ese "Mira quién baila" con patines. La competencia, habrá que admitir, no era moco de pavo, pero lo realmente desolador es que la exitosa (en otros países, no en España) serie de J.J. Abrams cosechara un 13% de share (digamos que el 18 por ciento es el registro mínimo aceptable).
"Perdidos" es una de las mejores series que he visto en los últimos años. La clave de su atractivo (sin menospreciar factores técnicos como efectos especiales, fotografía, ambientación y música muy cuidados y, claro, un buen reparto)es el guión. A años luz de cualquier serie de ficción española actual, el guión de "Perdidos" es como un gran rompecabezas, donde muy poco a poco, capítulo a capítulo, vamos conociendo los misterios de la isla, en tiempo presente, y los fantasmas interiores de los personajes a través de saltos narrativos y flashbacks. Ahí está el secreto del éxito de la intriga urdida por los inspirados guionistas. Contar, descubrir, desvelar lo justo en un complejo juego de cajas chinas, historias dentro de una historia, donde los supervivientes de un accidente de avión, extraños entre sí al principio, se ven obligados a unir sus fuerzas, convertidos en marionetas del destino, atrapados en una gran tela de araña en forma de oscura y amenazante isla.
En este sentido, haciendo, sí, un juego de palabras facilón (lo reconozco para mis detractores, y sin embargo, asiduos lectores),los realmente "perdidos" son los espectadores españoles, omnubilados por la moda de las privadas. Y es que (ya sabéis, el ser humano, animal de costumbres)la tendencia de un tiempo a esta parte es ver lo que te echen -sobre todo- en Tele 5. Sea lo que sea. Ahora dirán que Televisión Española, como siempre, se ha equivocado, que el miércoles es un día malo para emitir "Perdidos" (¿cuándo es el día bueno?). Y lo mismo pasó con otro exitazo catódico, "Mujeres Desesperadas", arrasando en todo el mundo. Menos aquí, claro. ¿Qué pasaría si Tele 5 emitiera "Perdidos"? ¿Y si "CSI" o "Mentes Criminales" fueran series de La Primera? Más preguntas: ¿Os imagináis cuánta audiencia hubiera tenido "Camara Cafe" en TVE? ¿Y la ya veterana "Urgencias", con registros de audiencia paupérrimos en La Primera, en Tele 5? ¿ O la última ganadora de los Emmys, "24", que ha pasado sin pena ni gloria por Antena 3?
Creo que ahora mismo ser programador de la ínclita Tele 5 es el chollo del siglo. Y es que están comprobando que emitan lo que emitan, serán líderes de audiencia. Pero ¿qué demonios importa el logo que haya en la esquinita de nuestra pantalla? ¿No será más importante el contenido?
No por muy usada, deja de tener valor la frase de que TENEMOS LA TELE QUE NOS MERECEMOS.
servido por subterraneo
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