LA ENCENDIDA REGIÓN
LA CONSPIRACIÓN DEL PARAÍSO, O UNA NOCHE EN GRANADA
"Isabel ya lo oía. Llegaba arrastrando a Diana, la retranca, con una cadenilla que le tironeaba del cogote. Dijo: -Majestad, la verdad es que nuestro almirante nunca creyó que la tierra era redonda. Estábamos juntos en Santa Fe cuando nos comunicó sus último...
