El último bezano
Para ir abriendo boca
Ayer 1 de diciembre fue, fotográficamente hablando, el mejor día de mi vida. Hace unas semanas cuando estuve en Gallocanta me ofrecieron pasar un día en uno de sus hides. Las normas eran bastante estrictas, había que pasar allí 11 horas sin poder salir, pero estaba ...
