Mi amante de viene y va
El sólo olor a salitre me dice que ya estoy en casa. El rumor de sus olas me hace sentir un poco menos huérfana y lejana. Sentada, desde el otero de siempre te observo, majestad. Te hablo de tú a tú, pero te guardo respeto. Como se respeta al hermano mayor que todo...
