LA MADRE QUE TRAJO, AL HERPES y A LA CULEBRINA.
La advertencia consiste en amenazar por las buenas. Una mañana me levanté como de costumbre, y cuando me enfrenta mi imagen en el espejo del lavabo me quedé perplejo. Dónde antiguamente se ubicaban mis minúsculas arrugas faciales, habían aparecido u...
