La mamá de mi yayita
Si alguna vez venís por Aracena y veis algún corrillo hablando en voz baja, es inútil qué les pregunteis qué les pasa, pues os dirán: - ¡Chisss! Calle Vd., que se nota que es forastero. Calle, calle, no se vaya a enfadar Doña Mariana... Y por más que porfieis ...
