Preceptos vitales
Polonio. Pero ¿todavía aquí, Laertes? A bordo, a bordo, ¡qué vergüenza! El viento se ha posdado en el hombro de tu vela, y te está aguardando. Ea, vaya contigo mi bendición, y trata de grabar en tu memoria estos poco preceptos. No des voz a tus pensamientos, ni ...
