La plaga silenciosa de nuestro siglo
El tiempo lo cura todo y a veces, lo borra. Los hombres, tan arrogantes, queremos ignorar este hecho. Creemos no tener límites y por ello no somos capaces de aceptar la muerte. Nos aferramos a la vida por encima de todo. Pero la vejez no perdona, aunque estemos ...
