¡ NO TENGO SALDO! MI AMIGO, EL CAJERO AUTOMÀTICO
El que esto cuenta, ni es rico ni es poderoso ni tampoco suntuoso. Pero por las cosas del destino, obligado me veo a utilizar el débito de mi discreto activo. Me dirijo con diligencia al cajero más próximo. Introduzco mi libreta de ahorros por la ranura del cajero au...
