Carta de amor a un asesino ,
y el no sabe de la carta , ni de la sangre. Cínicos brokers violentos* más grandes, y mayores, han visto pasar ca-dá-ve-res y no sabían que eran los suyos. * Hablo de un tal Aloisio Rastani, quién he hecho una confesión a la BBC ,que si...
