Nunca es fácil matar a tu propio proyecto
Hace MUCHO que comencé a andar con smupf, cuando todavía era una buena idea. Como toda buena idea pedía a gritos una ejecución rápida e imperfecta impulsada por una buena dosis de ilusión, pero fue a parar conmigo (uno no elige a sus padres) y se fué atascando en suc...
