ENTRE NUBES...
El motor a mi izquierda ruge y ruge sin cesar. Atrás queda mi Tenerife amado. Delante, un océano que sobrevolar. Más allá, la Península Ibérica y más arriba, aún, mi destino: Barcelona. Desconozco la razón, pero me pesan los párpados. El sueño me va ganando terren...
