Por siempre jamás...
Ayer me reclamaste y, como siempre, yo no pude negarme. Querías contarme lo que pensabas, lo que sentías, lo que veías... Atenta a lo que me decías yo estaba. Pendiente de cada línea que por el Messenger aparecía... Te abriste a mí. Me dejaste ver a través de tus oj...