Apariencias, convencionalismos… e hipocresías varias… (Relato erótico)
-Sinceramente, Esteban, no te entiendo. Eres un hombre joven, todavía- bromeó en tono condescendiente- ¡Mira tío! Cuarenta y cinco años, en la actualidad, no es otra cosa que estar en el mejor momento personal. Se supone que ya sabes, o deberías saber, lo que quieres...
