Entre penas de amor, Caetano Veloso y mi filósofo de cabecera
Creo que nadie pone en duda que una pena de amor, duele con el encono de una espina. Eso que los caldenses llaman tusa, es duro de sacar de allá adentro. Y peor, si la tusa o pena de amor, se combina con el vulgar encoñamiento, mezcla explosiva, porque el dolor por l...
