Microrelatos (VIII). Jaque.
Jaque, dijo la dama blanca. Cariño, cuantas veces tengo que decirte que esa jugada no es válida, le reconvino el rey blanco sin molestarse en ocultar el regocijo que le producía la ineptidud que para el noble arte del ajedrez estaba mostrando su inexperta contrinc...
