Diez y el camello.
-¡Mira que gracioso Diez, cómo trae ese peluche! -dijo Doña marta Palacios. -¡Qué bien se lo pasa! -añadió Juan. Pero Fran no lo encontró tan gracioso. Cuando el perro soltó el monigote, estalló: -¿Cómo que gracioso? ¡Si es el camello de peluche que me traje de...
