(im)perfecta
Antes me obsesionaba con facilidad. Podía pasarme semanas pensando qué había en mí o qué faltaba, qué cosa podía ser esa tan imprescindible y de la que yo carecía. Hacía malabares con los kilos, las modas y los gestos. Cambiaba de peinado y me mordía la lengua por cu...
