Complicidad
Ahora, por fin, acabo de entender este verso innombrable de la magia blanca. Jugábamos… ¿A qué? ¡Ah, sí! A las adivinanzas. Me fuiste relatando todos mis pensamientos, de uno en uno. Pero yo no quise que acertaras. En cambio, después, la veleta giró contra el v...
