Cuando la ciudad duerme
Estoy pletórica de alegría, el gordo bolita de algodon, es pura fantasía, no se puede tener un cuerpecico más bonico, con esa barriguilla, ese pecho planico y esa humanidad divina, que tiene mi niño, que me lo comería. Me quedo pasá al lao suyo, ná más con recli...
